Entendiendo el lenguaje de las máquinas en un mundo robotizado

Queramos o no, en unos años conviviremos con las máquinas. La investigadora española Concha Monje nos ayuda a entender el lenguaje de los robots y ofrece una visión optimista sobre su desarrollo.
Leerlo te llevará 3 minutos

La investigadora española Concepción Monje ofrece una visión optimista y cercana acerca de las posibilidades de la robótica


Concha Monje es, además de una de las mujeres pioneras en la investigación en Robótica en España, una profesora de la Universidad Carlos III de Madrid acostumbrada a dar conferencias en ámbitos divulgativos y no solamente académicos. De hecho, ha sido asesora en proyectos cinematográficos de ciencia ficción y reconocida con distintos premios por su labor. Tal vez, porque sabe mejor que nadie la importancia de que todos conozcamos cómo funcionan los robots de hoy en día y qué pueden ofrecernos. “La sociedad actual necesita estar formada, mantenerse al día de los avances. Hay que hacer un esfuerzo por entender el lenguaje de las máquinas, porque queramos o no, van a estar presentes en todos los ámbitos de la vida”.

Ese mismo mensaje es el que trató de trasladar a cientos de jóvenes en el congreso El País con tu futuro, organizado por El País en el Palacio de Congresos de Madrid hace apenas unas semanas. “Los jóvenes tienen que conocer las posibilidades de la robótica. Deben entenderla y decidirse a trabajar en ella”. Monje sabe bien de lo que habla. El Laboratorio de Robótica de la Universidad Carlos III de Madrid, hábitat natural de esta investigadora, está involucrado en proyectos prácticos relacionados con la robótica y la automatización desde hace décadas. Es, de hecho, uno de los pioneros en España en la mayoría de estudios que desarrolla. En él, se llevan aplicando casi treinta años los conocimientos más disruptivos -como la Inteligencia Artificial– a los datos recogidos por varias generaciones de investigadores.  “La robótica cuenta con mayor capacidad de investigación en los países más desarrollados del mundo, como Estados Unidos o Japón, pero en Europa también se hacen cosas muy interesantes”.

Precisamente en este contexto, y desde hace más de una década, Concha dedica su trabajo al desarrollo de diversos robots con capacidades y objetivos de toda índole. “No nos dedicamos a una aplicación concreta de la robótica. Somos una masa mediana como para poder afrontar el estudio en diferentes ámbitos”. Por ello, en el laboratorio tienen diversos robots sobre los que trabajar día a día.  De entre todo ellos , según cuenta, para el que más tiempo y dedicación ha empleado ha sido para TEO, un robot humanoide y bípedo de tamaño y peso humano para el que en la actualidad se están desarrollando extremidades blandas. “TEO desarrolla labores de locomoción, manipulación o visión. Cada vez es más hábil. Puede, por ejemplo, mantener el equilibrio si alguien le empuja”. Además, este robot es capaz de transportar objetos como si de un camarero se tratase o de detectar si una prenda de vestir tiene arrugas para plancharla acto seguido.

Pero TEO no es el único robot al que dedican tiempo de estudio y trabajo en el departamento. “Creo que el futuro de la robótica estará muy ligado a la salud. En algunos países, y parece que España y otras naciones europeas comienzan a ir por esa línea, la salud está siendo el objeto principal de sus investigaciones”. Inspirados por ese objetivo, en el laboratorio de investigación de la profesora Monje también trabajan, por ejemplo, en el diseño y construcción de exoesqueletos robóticos para la rehabilitación de miembros dañados por accidentes cerebrovasculares: “Contando siempre con la pauta y la ayuda de un terapeuta, estamos trabajando con pacientes que han podido sufrir, por ejemplo, un ictus cerebral. Es un ejemplo más de cómo los robots pueden ayudarnos en nuestro día a día.”

Las acciones del departamento en el que trabaja la investigadora se caracterizan por un alto nivel científico-tecnológico y demuestran con cada nuevo descubrimiento las posibilidades de futuro que ofrece un campo tan cambiante y disruptivo como el de la robótica en prácticamente todos los ámbitos de nuestra economía. Quizá, por ese motivo, sea importante que los más jóvenes hagan suyo un campo de investigación tan versátil y se decidan a encaminar su formación hacia la robótica. Entre las asistentes a la conferencia de Monje, había un buen número de chicas. Tener a Concha como referente es una oportunidad impagable para muchas de ellas. “La robótica, y la ciencia tecnológica en general, ha sido un campo tradicionalmente dominado por hombres. Sobre todo por la falta de referentes. Por suerte, eso es cada vez menos así y lo normal sería, como ya está demostrado que sucede, que a todos nos pudiera interesar por igual trabajar con máquinas o investigar sobre robótica.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Quizás te guste

Las tecnologías que cambiarán el mundo en la próxima década

Steve Hoffman, uno de los hombres más importantes de Silicon Valley, repasa la tecnología que revolucionará nuestra forma de vivir y actuar en los próximos diez años.

Huub: investigación y ciencia en los deportes de resistencia

HUUB surge como el instrumento más eficaz para satisfacer los deseos de los deportistas. Se trata de un sistema instalado en un neopreno que les hace sacar su máximo rendimiento

Un nuevo invento para mejorar la seguridad en el ciclismo

El aumento de las muertes de ciclistas en la carretera ha provocado que Marc Millet esté desarrollando un prototipo de casco con airbag que salvaría muchas vidas.