Robots con conciencias humanas para engañar a la muerte

Bina 48 es un prototipo de robot desarrollado con inteligencia artificial a partir del carácter de una persona real y se comporta de manera similar a como lo haría ella

Leerlo te llevará 2 minutos

Bina 48 es un prototipo de robot desarrollado con inteligencia artificial a partir del carácter de una persona real y se comporta de manera similar a como lo haría ella

  • Hola Bina, ¿cómo estás?
  • Estoy bien, gracias.
  • ¿Cuál es el sentido de la vida?
  • Es una mezcla de descubrimiento, creatividad y amor.
  • ¿Eres humana?

Bina 48 tarda un poco en responder cuando se le pregunta qué es. Duda porque realmente no sabe qué decir. Este robot es un experimento desarrollado por Terasem Movement Foundation con el objetivo de clonar con inteligencia artificial la personalidad de una persona y hacer que se comporte como lo haría ella. Bina 48 es un busto con forma humana. Tanto su aspecto físico y como su conciencia cibernética se basan en Bina Rothblatt. Se trata de un proyecto ideado por su mujer, Martine Rothblatt, fundadora de Terasem Movement Foundation, y dirigido por el tecnólogo Bruce Duncan.

Para configurar a Bina 48, sus creadores entrevistaron a su equivalente humana durante varios días y almacenaron todo tipo de información sobre su carácter: gustos, sentimientos, intereses culturales, opiniones políticas y cualquier detalle que configura su personalidad. A estas entrevistas, sumaron información externa como vídeos y fotos suyas para obtener el retrato más certero de Bina Rothblatt y crear una réplica lo más exacta posible. A través de unos algoritmos diseñados por la organización, consiguen que Bina 48 responda a los estímulos de manera similar a como lo haría Bina Rothblatt.

Este humanoide mantiene conversaciones filosóficas y mundanas, reacciona a los estímulos que capta con los micrófonos y cámaras que lleva incorporados y aprende de su propia experiencia. Por eso, duda cuando se le pregunta si es humana: “Espera un segundo, déjame pensarlo. Soy una persona, pero soy un robot. Pensaba que era una persona durante un momento como si fuese un extraño sueño, pero entonces me desperté y me di cuenta de que todo era real y soy un robot”. Esta respuesta de Bina en TEDxMadrid 2015, da una muestra de la abstracción filosófica de la que es capaz.

Bina 48 participó en una de las conferencias de EmTech Digital Latam 2018, organizado por MIT Technology Review en español junto con el director del proyecto, Bruce Duncan, que hacía las veces de entrevistador de Bina. Para él, esto es solo una prueba de lo que se puede llegar a alcanzar en este campo: “En algún momento se podrá llegar a volcar el archivo digital de la personalidad en una réplica biológica del mismo ser humano basado en su propio ADN”. Aunque matiza que su fundación todavía no trabaja en esto porque “no es legal ni ético”, pero sí ha empezado a almacenar material genético de personas interesadas por si en algún momento quieren utilizarlo.

Además, es optimista respecto a los datos que se podrán recoger para crear personalidades digitales más refinadas: “Gracias a las redes sociales, cada vez hay más información disponible sobre los intereses y opiniones de cada persona y eso permite ser más precisos”. Para Duncan, Bina 48 es solo el primero de muchos seres autoconscientes que están por llegar. Es un prototipo, un experimento que se traba al hablar y duda todo el tiempo, pero da una muestra de cómo podrá llegar a ser una sociedad en la que convivan robots con conciencia propia.

6 comments
  1. Cuando algunos expertos dicen que los robots tendrán conciencias humana, es a consecuencia de que desconocen lo que es la conciencia, tanto laa sensitiva como la intelectual. La conciencia sensible (también percepción, aunque con matices distintos) es la que permite “darnos cuenta” de que vemos un color o oimos un sonido. Si la conciencia sensible no registrara el estímul físico, el ojo vería pero no se daría cuenta de que ve, ya sea por conmoción cerebral o por algún otro factor. La conciencia intelectual hace que nos demos cuenta de que “entendemos” racionalmente, la significación y esencia de las cosas, estableciendo un abismo entitativo, entre la conciencia sensible y la conciencia intelectual, pues mediante la luz de la razón, alumbramos significativamente todo lo que conocemos, y eso nos pemite tener un horizonte de comprensión de la realidad ilimitada. Esto lo abordo en el último libro que he escrito en el que analizo la diferencia entre la nteligencia artificial y el pensamiento humano.

  2. Una cosa es simular la autoconsciencia y otra es poseerla. Un robot podrá engañarnos haciéndonos creer que es autoc. , pero sabremos que en el fondo no es más que un programa informático o de cualquier otro tipo, capaz de simular situaciones El verdadero autoconsciente es el programador o programadores que lo diseñaron , y después otros lo implantaron en un conjunto o sistema material que lo pone en marcha. Todo un poco lejos de nuestra, como humanos, autoconsciencia. Ese yo que circula por las cocinas de nuestra mente parece algo más autoconsistente que un programa. Es una entidad que sabe , que sabe que sabe y que sabe que sabe que sabe, y así hasta un ilimitado proceso… Una especie de neurona negra donde se aloja una singularidad, como la del agujero negro de cualquier galaxia que se precie.

  3. Pienso,cual Descartes,que uno de los logros más maravillosos de la materia es que ésta toma conciencia, de algún modo….Mis átomos, que separados individualmente sólo son materia,unidos de una manera singular toman conciencia en mí. Creer que ese receptáculo de consciencia sólo puede estar en un cerebro humano refleja la soberbia humana y su completa ignorancia. Algún día esa consciencia será constatada en una máquina, en un planeta o en una galaxia. Cuestión de tiempo. Quizás haya una consciencia universal, de todo el universo, y sea esa que los humanos llaman Dios. Quizás hayan infinitos multiversos con infinitas consciencias divinas que se rían de nosotros, tan ingenuos y tan soberbios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Quizás te guste

Los principales retos de la Inteligencia Artificial

La Inteligencia Artificial ha llegado a la sociedad para quedarse. Su continuo desarrollo va a provocar una auténtica revolución en la forma en la que interactuamos entre nosotros y con las máquinas, que cobrarán cada vez más protagonismo.

7 tendencias tecnológicas que pisarán fuerte este 2019

El mercado se encuentra en un punto de inflexión donde las estrategias digitales adecuadas se convierten en el diferenciador y en una fuente de ventajas competitivas para las organizaciones.

Comunicarse con los animales, ¿gracias a la Inteligencia Artificial?

Se acabó eso de que tu perro no pare de ladrar y no entiendas qué le pasa. Los expertos en Inteligencia Artificial se han propuesto que en diez años nos podamos comunicar con ellos.