The Daily Prosper
"Las apps no pueden sustituir las horas de estudio, pero sí aumentar la productividad de las mismas"

Un estudio de grabación en tu smartphone

A día de hoy, la música no se entiende sin un smartphone en la mano con el que componer, practicar e incluso tocar en directo.


A estas alturas, nadie duda de que la industria musical ha sufrido un vuelco en la última década. El surgimiento de plataformas de streaming como Spotify y la aparición de los smartphones han permitido acceder a ilimitadas canciones en cualquier rincón del país con solo un par de movimientos del dedo. Pero esta revolución esconde otra similar que atiende desde el otro lado del espejo: la de la creación musical gracias a aplicaciones que hacen que los estudios de grabación clásicos ya no sean tan necesarios.

La debacle que supuso internet para la industria tradicional a principios de los 2000 provocó una reducción en los presupuestos para grabar música: las ventas de discos se redujeron drásticamente y todavía no se había aprendido a rentabilizar el potencial de la web. Los recursos para alquilar un estudio de grabación o contratar productores, ingenieros de sonido y músicos de sesión se vieron minimizados y solo al alcance de las grandes estrellas.

Pero en los últimos años se ha dado la vuelta a la tortilla. El comienzo de esta década vio como grandes artistas, como Wild Nothing, Mac DeMarco o Metronomy, sacaban grandes discos grabados y mezclados exclusivamente en su dormitorio gracias al abaratamiento de la producción digital. Dando un paso adelante en este método, el joven músico Steve Lacy, que ha tocado en bandas como The Internet, ha sido nominado a un Grammy por producir varias canciones al rapero Kendrick Lamar. La novedad es que Lacy hace todas sus trabaja únicamente con un iPhone.

La música es una afición cara: pagar clases, comprar un instrumento, gastar en locales de ensayo, grabaciones, etc. El smartphone ha permitido abaratar todo esto y se ha convertido en un apoyo indispensable de todo apasionado por la creación de sonidos, desde el más amateur hasta el profesional más ceñudo. Los dos pueden encontrar apps que le facilitan enormemente su trabajo.
 

Aprende a tocar en cualquier lugar

El más principiante puede empezar a aprender tocar la guitarra, el piano o la batería con un simple par de clicks. Las apps para aprender a tocar cualquier instrumento son innumerables, si bien muchas de ellas solo dirigen a tutoriales de YouTube y tienen poco valor por sí mismas. Existen algunas, como Coach Guitar (iOS) o Yousician (Android) que van algo más allá y ofrecen una mezcla entre pedagogía y Guitar Hero que motiva más al que comienza en el apasionante y tortuoso mundo de tocar un instrumento. Eso sí, si las dos son al principio gratuitas, para ir avanzando en los cursos hay que rascarse el bolsillo y pagar pequeñas cantidades por los distintos niveles.

Quienes se inicien además en el solfeo tendrán un aliado en PDFtoMusic, que reproduce cualquier partitura en formato pdf y permite exportarla para manipularla en programas de edición de partituras. También pueden encontrar ayuda en MusicPal (para iOS), que te permite hacer fotos de partituras y reproducirlas en tu móvil. Los más avanzados en el estudio de la armonía se deleitarán con Escalas de jazz (Android), que permite saber en un instante qué notas se pueden tocar sobre los acordes más complejos.
 

Estudia, estudia y estudia

El estudio y la práctica es algo enraizado en lo más profundo de cualquier músico que se precie. Las apps no pueden sustituir las horas de estudio, pero sí aumentar la productividad de las mismas. iReal pro (Android) funciona como una banda de acompañamiento para cada estilo que necesites ensayar, cambiando ritmos, acordes, armonías e instrumentos. Además, te puedes grabar de mil maneras diferentes y escucharte para comprobar tus avances.

Si cantas, también tienes grandes opciones. Quizá de las más interesantes es VocalizeU, pues ayuda a mejorar la vocalización, la afinación y la técnica sin dañar las cuerdas vocales en el intento. Tienes la opción de grabarte para ir comprobando tu evolución y puedes optar a clases personalizadas: la app es la punta de lanza de la escuela de canto DS Vocology, especializada en formación a distancia.

"Las apps no pueden sustituir las horas de estudio, pero sí aumentar la productividad de las mismas"

"Las apps no pueden sustituir las horas de estudio, pero sí aumentar la productividad de las mismas"

Más allá de las notas de voz

Todo aquel que se ha atrevido a componer música cuenta con su smartphone como un inestimable aliado: la grabadora sirve para recoger innumerables tarareos, frases de guitarra o ritmos de percusión con bolígrafos. Pero su función acaba ahí, con muchos clips de varios segundos con los que no puedes hacer mucho más.

Bloc musical (iOS) te permite ir más allá, clasificar tus composiciones, darles acompañamiento con instrumentos virtuales, agregar etiquetas y editar los clips para poder compartirlos en diferentes plataformas. Si prefieres trabajar con partituras, con Notion en iOS y Ensemble Composer en Android puedes escribir sinfonías completas desde tu teléfono móvil. Para los que tienen ideas y no saben cómo desarrollarlas, Chordana es una curiosa app que, a partir de dos compases nada más, te puede construir una canción entera.
 

Un estudio portátil completo

Si hay una app que ha facilitado la grabación a los músicos esa es sin duda GarageBand. Es con esta aplicación con la que el mencionado Steve Lacy graba sus discos (con un iRig para poder conectar la guitarra o el micrófono). Su interfaz sencilla, su capacidad para mezclar pistas y sus instrumentos virtuales han hecho las delicias del Do it yourself musical. Otras han intentado hacer algo similar desde Android, como Music Maker JAM, pero sus limitaciones a la hora personalizar bucles la dejan un escalón por debajo. En el campo profesional, Avid ofrece un controlador virtual de ProTools, el software de grabación más famoso del mundo, aunque no es una app que funcione por sí sola sino un apéndice al programa.

Existe una aplicación móvil que lo preconfigura con los parámetros ideales para la grabación profesional de cualquier instrumento: se llama reSonare, está disponible para iPhone y contiene además una extensa guía de ayuda a la grabación y la posibilidad de añadirle efectos como reverberación o profundidad estéreo.
 

Que no cunda el pánico (escénico)

En todos los apartados anteriores, el músico solo tiene que centrarse en sí mismo, pero ¿qué pasa cuando se enfrenta a una audiencia? Su smartphone también puede ser de gran ayuda en estos casos: la mencionada GarageBand también está pensada para el directo, pudiendo lanzar ritmos y samplers, al igual que Ableton Live (otro estándar para la informática musical del directo que tiene su versión móvil).

Hablando de secuenciadores y generadores de ritmos: existe una enorme diversidad de apps que permiten jugar con sintetizadores virtuales, imitan cajas de ritmos míticas o tienen todo en uno. Quizá la más completa y admirada es Caustic, una auténtica app maestra que tardarás tiempo en dominar y cuya versión gratuita ya es muy completa de por sí. Programa cualquier ritmo, modula todo tipo de sonidos, lanza varios patrones de notas simultáneos o programa varias secuencias desde un solo dispositivo: lo que antes hubiera ocupado varias maletas de equipo se encuentra ahora en tu móvil.
 

'Bonus track': los DJ

No todo van a ser instrumentistas a la manera tradicional. Los DJ también existen y djay 2 es una herramienta esencial para todo aquel que quiere pinchar desde el móvil. Se integra con Spotify, permite controlar el tempo y las tonalidades de un tema, introducir bucles y hacer pre-escucha del clip seleccionado.

Si eres músico y quieres dar el siguiente paso en tu carrera, quizá no debas pensar en comprarte un nuevo instrumento. También necesitarás un buen móvil para desarrollar todas esas ideas que tienes dentro y deleitar a tu público con tus melodías.

Por Marcos Domínguez