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Triatlón, el deporte que triunfa entre los profesionales

Triatlón, el deporte que triunfa entre los profesionales

El triatlón, que engloba ciclismo, natación y carrera, seduce a todo tipo de profesionales, animados muchas veces por sus empresas. Para triunfar en este deporte hace falta sacrificio, disciplina y compañerismo, los mismos valores que son cruciales para tener éxito en el mundo laboral.


Cada vez más personas eligen el triatlón para ponerse en forma, en lugar del, hasta ahora, todo poderoso running. Aunque parte de su éxito se debe a que resulta un ejercicio muy completo y menos monótono porque integra distintas disciplinas –natación, ciclismo y carrera-, sus orígenes no perseguían precisamente el equilibrio entre estos tres deportes. Fue el fruto de una apuesta entre marines estadounidenses desplazados en la isla de Hawái (EE. UU.) en la década de 1970. Se retaron para ver qué deporte de los tres era el más duro y, como los resultados no fueron concluyentes, los juntaron todos en una única competición, donde la dificultad estaba asegurada. Poco a poco fue ganando popularidad, hasta que se estrenó oficialmente en los Juegos de Sídney, en el año 2000.

Pese a que se trata de una práctica que, en su categoría olímpica, incluye 1.500 metros de natación, 40 kilómetros de ciclismo y 10 kilómetros de carrera a pie; existen competiciones para todos los gustos y formas físicas. Desde la que eligen los principiantes, el Super Sprint -400 metros a nado, 10 kilómetros en bici y 2,5 corriendo; que se puede hacer en menos de dos horas-, hasta el durísimo Ultraman, que recorre 515 kilómetros en tres días. Entre medias, está la prueba de moda con la que sueñan muchos: el Ironman (hombre de hierro), en el que se tiene como máximo 17 horas para completar cuatro kilómetros nadando, 180 pedaleando y un maratón de 42 kilómetros.

Un colectivo que parece haber abrazado esta tendencia con más ímpetu es el de la empresa. Las grandes corporaciones se animan a patrocinar triatletas con el objetivo de asociar su imagen a los valores del esfuerzo, superación y lucha que se les presupone. Además, sus altos ejecutivos lo han incorporado a sus apretadas agendas en lugar del denostado golf. Y, también, sus departamentos de recursos humanos han empezado a utilizarlo como una alternativa innovadora de team building, para fomentar la sensación de pertenencia y el compañerismo entre sus empleados, frente a actividades como el paint ball y las yincanas. Además, otras muchas compañías lo incluyen dentro de sus programas de salud para empleados y así mejorar el rendimiento laboral.

En opinión del director general del Instituto Superior para el Desarrollo de Internet (ISDI), Rodrigo Miranda, este éxito reside en las aptitudes que desarrolla un triatleta: "Mucho esfuerzo, determinación, tesón, disciplina, sacrificio, saber organizarse y adaptarse a imprevistos". Las mismas que se necesita para triunfar en los negocios. Además, para llegar a la meta no es suficiente con ser bueno en una de las disciplinas, "es necesario trabajar las tres para conseguirlo". Otro paralelismo más con los puestos de responsabilidad en una empresa, que requieren desempeñar varias funciones a la vez y ser versátil. Miranda sabe de lo que habla pues ha completado cuatro Ironman desde 2011.

"El triatlón lo puede practicar casi cualquiera que esté sano"

"El triatlón lo puede practicar casi cualquiera que esté sano"

Beneficios para la carrera profesional

  • Aprendes a organizarte. El triatlón requiere entrenamientos muy diferentes, lo que consume mucho tiempo. Miranda cree que la clave es ser organizado. Por ejemplo, si tienes horario de entrada al trabajo flexible, puedes aprovechar la primera hora de la mañana para entrenar en vez de soportar los atascos de la gran ciudad. Seguramente, llegues más despejado y con energía a la oficina.
     
  • Conocimiento y autocontrol. "Son pruebas durísimas y largas que vives en soledad; todo el rato controlando tus propios miedos y limitaciones, y superándolos. Te sorprendes de lo fuerte que es tu cuerpo y tu mente", explica el directivo. En su opinión, aprender a establecerse metas reales y luchar por conseguirlas, sin obsesionarse, es un valor que aportan los deportes de resistencia como el triatlón.
     
  • Compromiso, disciplina y sacrificio.  Para completar un Ironman se necesitan 15 horas de entrenamiento a la semana durante meses, lo que no deja margen a la pereza y a la procrastinación. Respetar esa rutina, sin saltársela, requiere disciplina y sacrificio.
     
  • Dinámica del logro. "Cuando consigues ser finisher (como los triatletas llaman a llegar a meta), ya no te acuerdas de todo el sufrimiento que has pasado; te aporta una determinación y una seguridad en ti mismo que empapa tu vida personal y profesional, y anima a querer buscar y luchar por nuevos retos", cuenta Miranda.
     
  • Te diferencia de tus competidores. Cada vez es más habitual en los nuevos modelos de empresas buscar profesionales comprometidos y resilientes. "Yo pregunto siempre a los candidatos que entrevisto si tienen aficiones deportivas porque eso me da pistas de cómo tiene amueblada su cabeza, de sus valores y de si es competitivo", reconoce Miranda.
"Cuando consigues ser finisher, ya no te acuerdas de todo el sufrimiento que has pasado"

"Cuando consigues ser finisher, ya no te acuerdas de todo el sufrimiento que has pasado"

¿Te ha picado la curiosidad?

"El triatlón lo puede practicar casi cualquiera que esté sano, tan sólo hay que buscar la competición que se ajusta a la forma física, a la disponibilidad y a la ambición de cada uno", explica, Vicente Bayón, responsable de Gestrión, consultora dedicada a fomentar el triatlón en empresas. Después, sólo queda entrenar duro, ya sea individualmente o en equipo; en un gimnasio o al aire libre. Lo importante es que "un profesional -ya sea un preparador físico especializado o un entrenador de los muchos clubes de triatlón- te supervise porque se trata de una práctica deportiva exigente que tiene riesgos reales para la salud si no se hace adecuadamente", advierte Bayón.

  • Evalúate. "Hacerse un chequeo básico del estado de salud es importante para marcarse metas realistas que eviten lesiones y frustraciones", explica Bayón, con cinco Ironman a su espalda. En su opinión, tendrían que abstenerse las personas con alteraciones cardiacas severas y las que no tengan capacidad de sacrificio. "Y aquellas que nunca tengan suficiente y no sepan ponerse límites", añade Miranda.
     
  • Planifícate. La clave para no abandonar la rutina del entrenamiento es marcarse una competición en el calendario que sea alcanzable. "Cuando hay un reto de por medio, la posibilidad de no llegar en buena forma física da fuerzas para continuar", cuenta Bayón. Además, cree que es importante tener disciplina y priorizar: "Si no malgastas tu tiempo y eres eficiente en el trabajo, puedes sacar huecos para marcar un plan de entrenamiento acorde a tus necesidades y estar con tu familia y amigos".
     
  • Come sano y descansa. "Igual de importante es dedicar tiempo al entrenamiento, como descansar lo suficiente y alimentarse adecuadamente, si fallas en alguno repercutirá en el resto y no podrás alcanzar tu meta", explica.
     
  • Ahorra. "Al principio se trata de un deporte asequible, pero cuando se empieza a competir más en serio, requiere mucha inversión en equipación, gimnasio, fisioterapeuta, suplementos alimentarios, dorsales (que van desde los 40 euros a los 500 de las grandes competiciones)", cuenta Bayón. Por ejemplo, una bicicleta de triatlón cuesta, de media, 3.000 euros, aunque, para iniciarse, es suficiente con una de segunda mano de 100 euros (échale un ojo al Wallapop de los triatletas, Tuvalum). Pero, como recuerda Bayón, todo es cuestión de prioridades y de ir poco a poco.

Por Elvira del Pozo