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Tecnología al servicio del deporte: el ojo de halcón y el fútbol

Tecnología al servicio del deporte: el ojo de halcón y el fútbol

Esta tecnología ya está presente en algunas de las ligas europeas más importantes y su objetivo es erradicar los 'goles fantasma'.


Una notificación al reloj del árbitro es suficiente para saber si la pelota ha traspasado o no la línea de gol. Así resuelve los 'goles fantasma' el ojo de halcón, tecnología que ya se implantó en el tenis hace años. Pero, ¿cómo funciona en el fútbol?

Su sistema se compone de siete cámaras en cada portería, las cuales hacen una imagen en 3D del balón. Este, además, lleva instalado un microchip que asegura con total exactitud si se ha traspasado la línea de gol. Si detecta que se ha sobrepasado la línea, el sistema manda una notificación al reloj del colegiado, que decide si debe pitar gol. Este sistema tiene una gran fiabilidad ya que la diferencia entre si un balón entra o no, se puede medir por centímetros.

ojo de halcón y el fútbol

Casi todas las ligas europeas importantes lo tienen: La Premier League inglesa -desde 2013-, la Bundesliga alemana, o la Serie A italiana -ambas desde 2015-. También se está utilizando por primera vez durante esta temporada en la Champions League y, además, se ha usado en la pasada Copa Confederaciones. España es el único país que aún no ha implantado este sistema en su liga de fútbol, aunque lo cierto es que no se cierra en banda.

Se sabe que el ojo de halcón es capaz de resolver un partido algo que, sin duda, supone todo un progresoEstos son algunos ejemplos en los que la intervención de esta tecnología ha sido clave en un partido.

ojo de halcón y el fútbol
Fotos cedidas por la FIFA

El ojo de halcón tiene muchos defensores

Introducir una tecnología como ésta en un deporte como el fútbol es decisivo en el resultado final de un partido. Es por ello que, tanto multitud de aficionados como profesionales que se dedican al fútbol piden a la Liga de Fútbol Profesional (LFP) su implementación en los campos españoles.

Esta petición se hizo patente en el Barcelona-Deportivo del pasado mes de diciembre. Aunque el equipo culé ganó abultadamente (4-0), el árbitro no concedió el gol de Luis Suárez, que debió subir al marcador.

 

La polémica fue monumental. No solo porque el 'no gol' interfiriese en el resultado final de forma directa -que no lo hizo-, sino por lo cerca que estaba este hecho del Real Madrid-Barcelona, a seis días de jugarse. Que ocurriera un error así en un partido tan importante como el Clásico era algo que la Liga de Fútbol Profesional no podía permitirse, ya que la mayoría de las ligas europeas ya están poniendo remedio a estos errores introduciendo la tecnología. Además, con este último ya eran tres los 'goles fantasma' que se tendrían que haber concedido al Barça hasta esa fecha.
 

La tecnología puede fallar

El objetivo de introducir este sistema en el fútbol es el de resolver problemas y progresar técnicamente para evitar, en la medida de lo posible, los 'goles fantasma'.

Aun así, la tecnología no es infalible y en algunas ocasiones se puede equivocar. Fue el caso del partido entre el Troyes y el Amiens en la Ligue 1 francesa. En un córner del Troyes, el delantero Hyun-Jun Suk remató de cabeza, estrellando el balón en el larguero. Este rebotó sobre la línea de gol y el ojo de halcón lo dio por válido.

Ante las protestas de los jugadores del Amiens y tras ver la jugada en un monitor, el árbitro anuló el gol nueve minutos después. Este fallo -y otros posteriores- propiciaron la decisión de la Liga francesa de suspender el uso de esta tecnología en sus competiciones. 

Además de la francesa, la Liga española tampoco cuenta con este sistema, por lo tanto son los criterios del juez de línea y del árbitro los que dictaminan si una jugada termina en gol o no. Aun así, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) disfrutará la temporada que viene del VAR (Video Assistant Refree), un sistema de cámaras que permite la revisión de cuatro tipos de jugadas: goles, penaltis, tarjetas rojas y jugadas en las que sea difícil identificar a algún jugador.

A diferencia del ojo de halcón, el VAR requiere de la interpretación por parte de los asistentes de vídeo y del árbitro. Son dos tecnologías distintas, pero pueden combinarse para conseguir una mayor exactitud. El VAR estuvo presente en el pasado Mundialito de Clubes, aunque no exento de polémica. En el partido que jugó el Real Madrid contra el Al-Jazzira, se anuló un gol a Casemiro, el cual se dio por válido minutos después. Aun así, el colegiado decidió parar el partido y comprobar la jugada a través de los monitores del VAR. Fue entonces cuando localizó un fuera de juego de Benzema y volvió a invalidar el tanto

ojo de halcón y el fútbol
Fotos cedidas por la FIFA

Lo que no ve el ojo de halcón, no existe

Aunque no sea exacta en muchas ocasiones, lo cierto es que esta tecnología tiene la capacidad de cambiar el rumbo de un partido y de beneficiar o perjudicar a un mismo equipo en distintas jornadas.

Un buen ejemplo de esto es el que se vivió en la Liga holandesa -Eredivise-, en la que solo algunos equipos cuentan con este sistema. Esto significa que, en algunos estadios es la tecnología la que dice lo que es gol, mientras que en otros debe tomar la decisión el árbitro sin ayuda tecnológica.

Pues bien, la temporada pasada se vieron las dos caras de la moneda. En el partido entre el Feyenoord contra el PSV, el primero se vio beneficiado por un gol que el ojo de halcón detectó como válido por centímetros. El Feyenoord ganó el partido 2-1 y se consolidó como líder de la liga holandesa.

Por el contrario, una semana después, el mismo Feyenoord se vio perjudicado por un 'gol fantasma' que debió subir al marcador pero que no lo hizo, ya que el estadio en el que jugaba, el del Sparta, no cuenta con esta técnica. El balón entró, pero el colegiado no lo vio.

Aquí la jugada a partir del minuto 4:33

El fútbol y la polémica van, en muchas ocasiones, de la mano. El ojo de halcón no iba a ser menos, por lo que también ha sido objeto de debate. Aun así, se ha de reconocer que su intervención en un deporte como el fútbol supone un gran avance.