The Daily Prosper
 mujer emprendedora entrevista Alicia Asín

Ser mujer y emprendedora, una entrevista a Alicia Asín

CEO y cofundadora de Libelium, Alicia Asín es la primera mujer en recibir el Premio Rey Jaime I al Emprendedor. Para ella es fundamental enseñar a las niñas “desde la guardería” que pueden conseguir lo que se propongan.


El ganador del Premio Rey Jaime I al Emprendedor 2017 ha sido, este año, una emprendedora: por primera vez en sus 29 ediciones, se ha reconocido la labor de una mujer. Esta situación refleja la desigualdad que impera en un mundo en el que, según el Mapa del Emprendimiento 2017 elaborado por Spain Startup, solo el 18 % de las personas que inician un negocio en España y Europa son féminas. El galardón reconoció la corta pero intensa carrera de Alicia Asín (Zaragoza, 1982), quien con solo 24 años creó, junto a David Gascón, Libelium, una spin-off de la Universidad de Zaragoza.

La clave de su negocio es el diseño y desarrollo de hardware para sensores inalámbricos que ahorren costes en la recogida de datos ambientales en áreas como las ciudades inteligentes, la gestión del agua y las tecnologías aplicadas al sector de la salud. Cuentan con 50 empleados y están presentes en más de 120 países. ¿Cómo se les ocurrió la idea?Era el proyecto fin de carrera de mi socio y cofundador de Libelium, David Gascón; juntos le dimos forma”, recuerda Asín.

Además, esta joven ingeniera informática es ponente habitual de conferencias y encuentros relacionados con las ciudades inteligentes y el internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés). También ha sido reconocida con galardones al emprendimiento como el Premio Nacional Joven Empresario en 2014. Fue la primera mujer en recibirlo. Hablamos con ella, vía correo electrónico, para conocer más sobre su carrera y el panorama emprendedor actual.

En alguna ocasión ha comentado que, de no haber creado su propia compañía, no hubiera podido ver aspectos tan distintos de una empresa en tan poco tiempo. ¿Emprender es la mejor manera de prepararse para el mercado laboral?

Sin duda. Emprender te da una visión global del mundo de la empresa. De forma que, si finalmente acabas trabajando por cuenta ajena, tienes una perspectiva muy clara de lo que una empresa demanda a un profesional y cómo hacerte valer.

Recientemente, le han entregado el Premio Jaime I al Emprendedor 2017. Antes, el Premio Nacional Joven Empresario en 2014. En ambos casos, ha sido la primera mujer en recibirlos. ¿Qué ha supuesto para usted?

Los jurados han destacado el esfuerzo que supone crear una empresa tecnológica con un enfoque internacional sin contar con financiación externa. El capital social pertenece solo a dos socios, David Gascón y yo, algo que es un modelo poco frecuente en España. Espero que estos premios sirvan de inspiración para otras mujeres que estén planteándose su futuro profesional.

Sin embargo, las mujeres emprendedoras siguen siendo una minoría. La actual directora operativa de Facebook, Sheryl Sandberg, inició en 2014 la campaña Ban Bossy contra el término mandona, asociado a las mujeres en puestos directivos. ¿Cree que son necesarios gestos de este tipo?

Creo que donde más importa fomentar estos gestos es en nuestras jóvenes, desde etapas tempranas, incluso desde la guardería. Enseñarles que son capaces de cualquier cosa y darles referentes en todos los campos: empresa, alta dirección, deportes, ciencia, artes... Desgraciadamente, creo que estas políticas de igualdad llegan tarde cuando las chicas ya están en su carrera profesional. Hay que impulsar el liderazgo femenino desde edades tempranas.

¿Cómo se podría hacer eso?

Fomentando los estudios científicos y técnicos entre las jóvenes. Si quieren dirigir las empresas del futuro, deben optar por esta vía sin complejos. El camino será duro, pero tienen que visualizar la meta como algo alcanzable. Hay que darles referentes de modelos de éxito cultivados a base de constancia.

Los jóvenes, independientemente de su sexo, sufren la falta de apoyo de su entorno en comparación con otros países como Estados Unidos, ¿lo considera así?

Por suerte, David [Gascón] y yo tuvimos el apoyo de nuestras familias. En nuestro caso empezábamos muy jóvenes -con 24 años- y apenas teníamos nada que perder. Conforme avanzan los años y la gente tiene una posición estable, existe más aversión al riesgo. Por el contario, he conocido emprendedores en Estados Unidos con hijos e hipoteca que no dudaban en dejar un trabajo fijo y lanzarse a la piscina.

En este punto, parece que la mentoría y los programas de incubación juegan un papel clave, ¿qué le recomendaría usted a alguien que empieza?

Yo le diría que escuchara a todo el mundo, pero que mantuviera su propio criterio en las decisiones. También es crucial generar valor en todas las partes: cuanta más gente se beneficie de la existencia de la empresa, mejor. Y, por supuesto, sacrificio. Los pelotazos ocurren muy rara vez. Hay historias empresariales creadas a base de muchos años de esfuerzo, como Inditex y Mercadona. A mí me parecen más atractivas que el modelo de Instagram.

¿Qué consejos le dieron a usted cuando contó la idea de Libelium hace 11 años?

Nos dijeron que no hiciéramos hardware porque era un mercado muy difícil, que no hiciésemos una plataforma horizontal y nos especializásemos mejor en un único vertical; y, sobre todo, que contásemos con inversores y mentores o no podríamos competir en tecnología a nivel global. Hicimos justo lo contrario en todo.

Seguro que se encontraron con barreras por el camino…

La financiación es uno de los primeros obstáculos, pero después vienen muchos más: la consolidación del crecimiento, la flexibilidad para adaptarse a un mercado cambiante...

¿Y recuerda el principal obstáculo que se encontró?

La misma semana que nos entregaron el Premio Nacional de Emprendimiento sufrimos un incendio que devastó nuestras instalaciones. No hubo daños personales, pero tuvimos que levantar la empresa desde cero. Con esto aprendimos que detrás de cada reto hay una gran oportunidad de seguir creciendo y mejorando. El incendio fue el punto de inflexión que nos ha traído hasta aquí.

Hasta colocar a su empresa entre las start up españolas del IoT con influencia internacional.

España es el Silicon Valley europeo en lo referente a ciudades inteligentes, campo en el que el IoT tiene un papel clave. Muchas empresas españolas estamos liderando proyectos europeos e inversiones que se han realizado en grandes ciudades a modo de pruebas piloto. En España estamos desarrollando aplicaciones que son pioneras para diferentes usos en las ciudades inteligentes: aparcamiento inteligente, control ambiental, gestión del tráfico, iluminación, gestión de residuos, calidad de agua, etc.

¿Qué objetivos tiene ahora?

Estamos en pleno giro estratégico hacia un enfoque de soluciones IoT completas. Contamos con un gran ecosistema de partners y distribuidores que nos permiten dar soluciones cerradas, lo que nos va a permitir saltar de un posicionamiento de empresa de hardware y dispositivos hacia empresa que aporta valor en cualquier punto de la cadena del IoT.

¿Me puede dar algún ejemplo?

Nuestra tecnología está ayudando a monitorizar la actividad de los volcanes para alertar a la población cercana en caso de erupción, está midiendo parámetros ambientales para prevenir y actuar contra el cambio climático, está ayudando a mejorar la productividad de las cosechas e incluso está acercando la salud a la población que no tiene acceso a servicios sanitarios.

Por Elvira del Pozo