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Relaciones sociales y tecnología: dos décadas de historia

Relaciones sociales y tecnología: dos décadas de historia

Los coches que viajan sin conductor, la nevera que se autoabastece, el 5G y los trasplantes con órganos a medida. Algunas tecnologías realmente complejas están a la vuelta de la esquina, suenan cercanas ya y en algún caso resultan tan familiares como si estuviesen implantadas en la vida diaria.


El progreso tecnológico es tan rápido que el tiempo parece aún más elástico, y da cabida a nuevas ideas y a creaciones espectaculares que se agolpan en poco tiempo, y que en el pasado se producirían bastante más espaciadas.

La innovación lleva un ritmo rápido y feliz, al que nos adaptamos con entusiasmo, gracias a la sorpresa de disfrutar cada día de alguna novedad apasionante. Nada que ver con el pasado. ¿Quién pensaría hoy que hace poco más de dos décadas estaba naciendo el primer Tamagotchi? Eso era el futuro y convivía con el estreno de Titanic, y con los lanzamientos del nuevo Beetle de Volkswagen, y del primer 205 de Peugeot. A veces, veinte años parecen diez lustros, y lo más importante de la evolución es precisamente lo que no se ve: lo que está tan asentado que ni se percibe ya.

Más allá de las cosas, del entorno y de lo tangible, la verdadera revolución invisible es la que han protagonizado las relaciones entre las personas. ¿No te habías parado a pensarlo? Aquí van seis motivos para ponerte a ello.
 

El cara a cara

Hablar eternamente con las personas. Y no sólo por teléfono. Quién diría que el buscapersonas era lo último y parecía increíble que sonase un bip cuando alguien llamaba. Sólo los más nostálgicos lo tendrán en su memoria y, quizás, en su cajón de los recuerdos. Del bip-bip se pasó a los mensajes de texto y de ahí, a otra galaxia muy lejana, con la llegada del Whatsapp. 

Porque el milagro, aparte de no pagar por enviar y recibir mensajes ilimitados, es que cualquiera que puedas imaginar, utiliza la misma app como base de su comunicación electrónica. Las barreras de todo tipo desaparecen.
 

Amigos por todas partes

Foros invisibles. La magia de aquel tablón de corcho plagado de chinchetas con mensajes, fotos, recortes y chuletas se esfumó poco a poco. Todo lo colgable allí encontró un hueco en Internet, y no sólo eso: encontró un público vasto, fácil de contactar, visible y permanentemente activo. Facebook ayudó a imponer las redes sociales sobre los tablones de corcho: esa sí es una evolución relacional.

Relaciones sociales y tecnología: dos décadas de historia

"Es imposible obviar la magia y el poder de la alternativa digital"

Más que amigos 

Amor a la carta. O romance, sexo, copas en un bar, relaciones estables o lo que se tenga intención de encontrar. Lo del cóctel en la barra junto al neón rosa y el pretendiente inesperado que invita a la siguiente queda muy castigado por la estadística.

Decenas de aplicaciones móviles (Tinder bajo perfil, Happn para cercanos, Lovoo para singles, Pure para directos, Ashley Madison para casados o Grindr para personas del mismo sexo) permiten ligar con personas afines, seleccionadas, cercanas, secretas o lo que uno busque, prácticamente. Y para cada una, existen decenas de empresas especializadas, aplicaciones y maneras de generar ese avatar de uno mismo con el que lanzarse al marketing personal y venderse mientras se busca exactamente lo que se quiere encontrar.
 

Compañeros de viaje 

Para trayecto corto, largo, directo o en ruta. ¿Quién dijo que viajar en coche es transporte privado? Numerosas páginas web y aplicaciones móviles (Amovens.com; blablacar.es; compartocoche.com) permiten planificar viajes en común, compartiendo el coche propio con un pequeño incentivo económico, o viajar de copiloto con alguien por un módico importe. En minutos se prepara la ruta y se contacta electrónicamente con nuevos compañeros de viajes que coinciden en el destino o al menos, algún punto en el camino. Grandes amistades nacen fortuitamente en la carretera.

Un paso más allá es el que suponen los vehículos de uso compartido que proliferan en las grandes ciudades, y que además de abaratar costes y permitir vivir sin coches, suelen ser eléctricos, luego contribuyen a limpiar el aire y el espacio común que tanto escasea. De aquí, a la bici gratis.
 

Sé tu propia agencia de viajes 

Hoteles para cada viaje. Aquel amigo que nos enviaba siempre al mejor hotel ahora tiene forma de buscador, probablemente. El prescriptor escribe opiniones en webs y marca con estrellas, puntos o lo que proceda la opción que desea valorar. 

Lo mejor no es sólo la posibilidad de planificar el viaje al detalle, entrar virtualmente en los alojamientos que se va a reservar o disponer de mapas al milímetro. Incluso mejor es la comodidad de cancelar con un golpe de ratón la mayoría de las reservas realizadas, si la suerte se trunca y el viaje se cancela, o si despierta y se agudiza, con el hallazgo de otra alternativa aún más interesante para hospedarse. Las alternativas son miles: booking.com; amoma.com; tripadvisor.es; kayak.es
 

Curriculum viajero

Y alojado en los lugares estratégicos. Porque desde luego si no se echa uno a las calles para buscar un hotel, tampoco se echa ya para entregar en mano unos folios con la experiencia vital mecanografiada.

Ni la búsqueda se restringe al diario en papel, rodeando con rotulador la oferta seleccionada como en las películas, ni se busca sin ton ni son entregando copia in situ donde apetece.

El mercado de la búsqueda de trabajo está tan desarrollado en el medio online que es casi impensable el buscar un trabajo sin inscribirse en una web especializada. Las empresas disfrutan de un gran mercado de candidatos, y ellos, de una amplia oferta concentrada en foros cerrados. La relación que se establece entre empleado y empleador nace con un clic en frío pero permite un nivel de conocimiento del contrario tan completo y tan profundo como varias entrevistas personales o de aquellas antiguas por teléfono. 

La vida sigue igual, como diría alguno, pero es imposible obviar la magia y el poder de la alternativa digital. Elegir es una posibilidad muy poco restringida ya para cualquiera que disponga de una conexión de datos. ¿Anula la vida real? Por supuesto que no. El arte de vivir ahora está en combinar con maestría los recursos on y offline que el día a día regala cada vez con más frecuencia.