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 Moda Sostenible: la ética de las compras

Moda Sostenible: la ética de las compras

Cada español consume 34 prendas de ropa al año y desecha unos 12 kilos de ropa, según un informe de la Asociación Ibérica de Reciclaje Textil (Asirtex). Aunque nos parezca una barbaridad (y lo es), el estadounidense medio tira 31 kg.


La llamada fast fashion, ropa asequible y muchas veces de poca calidad, que responde a tendencias de moda que cambian al acelerado ritmo que imponen celebrities e instagrammers, conlleva un impacto en el medio ambiente que nuestro planeta no puede permitirse.

Si a este cóctel añadimos las denuncias que han recibido algunas marcas y proveedores por las malas condiciones laborales de sus trabajadores, parece que la moda pierde cualquier asomo de glamour.

Al rescate del medio ambiente y las conciencias llega la llamada moda slow, un concepto nacido bajo el paraguas del slow movement, que se puso en marcha en Italia para reivindicar una forma de preparar y disfrutar la comida más saludable para nuestro cuerpo, mente y entorno (con alimentos locales, preparados con técnicas tradicionales y disfrutados con tiempo y buena compañía).

De la misma forma, vestir moda slow significa apostar por prendas y marcas realizadas con materiales orgánicos, fabricados localmente, con procesos artesanos y no contaminantes, unas condiciones laborales dignas, así como una calidad y estética ajena a los vaivenes de las tendencias.

Es la moda sostenible o ética que viene a sumarse a las nuevas opciones de consumo que muchos barajan con el objetivo de llevar una existencia un poco más eco-friendly. La tendencia, aseguran los expertos, llega de una demanda de los consumidores, cada vez más conscientes del caro precio que esconden esas camisetas de 5,95 euros.

 

Si eres nuevo en este movimiento, toma nota de estos 10 mandamientos de la slow fashion

  1. Oponerse a la moda convencional y a las tendencias que cambian en un abrir y cerrar de ojos. Apostar por cortes y estilos más atemporales, que nos la temporada que viene tanto como hoy.
     
  2. Apoyar marcas pequeñas y diseñadores emergentes.
     
  3. Optar por firmas que apuestan por el comercio justo.
     
  4. Potenciar el reciclaje, comprando ropa de segunda mano. Desechar las prendas que ya no usamos de forma correcta, en el contenedor de ropa.
     
  5. Consumir prendas elaboradas con materias primas naturales y materiales creados de forma sostenible.
     
  6. Elegir ropa producida de manera ética.
     
  7. Unirse a la tendencia DIY (do it yourself): aprende a coser o tejer tus propias prendas y complementos. Es una forma de aprender el esfuerzo de tiempo y recursos que conlleva la confección de ropa.
     
  8. También en moda, menos es más: comprar menos prendas de mayor calidad, además de resultar más sostenible, nos ayudará a ahorrar a largo plazo.
     
  9. ¡La información es poder! Investiga sobre la procedencia de los materiales y pregunta sobre las condiciones laborales de las firmas que te gustan… ¿No son transparentes sobre esas cuestiones? Desconfía y apuesta por otras marcas.
     
  10. ¡Recicla! La moda sostenible es luchar contra la acumulación de ropa en nuestros armarios (y vertederos) defendiendo la opción de consumir ropa de segunda mano, con tal de dar una nueva “vida” a las prendas. Hoy en día, son muchas las páginas web donde se enseña a las usuarios/as a reciclar antiguas prendas de ropa http://diy.2ndfunniestthing.com/

Valores como la sostenibilidad, el comercio justo y el consumo km 0 van cada vez más al alza y se van imponiendo en sectores más diversos: desde la alimentación al diseño, pasando por la arquitectura y cómo no, la moda. Se trata de principios que marcan nuevos estilos de vida y cambian los hábitos de compra impulsando un consumo consciente y responsable.

 

Ir de compras para verse guapo y sentirse bien

En este nuevo universo de moda sostenible, comprar ropa ya no es solo una cuestión de estilo. Va mucho más allá. La moda sostenible no consiste en que una prenda te siente bien, también de que te haga sentir bien, porque sabemos lo que hay detrás de aquella prenda que nos acaba de enamorar.

Y, precisamente porque conocemos la forma de trabajar de las marcas éticas, los consumidores de moda sostenible dejan de lado la compra por impulso para convertirse en consumidores más observadores y responsables. Aunque eso no significa que dejen de disfrutar el acto de comprar en sí. Al contrario: nada da mayor satisfacción que saber que ese jersey que estrenas y que te queda tan bien ha sido fabricado cerca, en condiciones justas y con materiales orgánicos y que no contaminan el planeta.

Ante estos nuevos hábitos de consumo, cada día más en auge, las grandes marcas han empezado a lanzar sus líneas de moda sostenible a la vez que muchos diseñadores noveles posicionan sus firmas en sintonía con estos valores positivos. Y eso es bueno. Bueno para el sector, para la innovación y para el planeta.

Si quieres apuntarte a esta tendencia y no sabes por dónde empezar, aquí va una guía de marcas de moda ética para que los más concienciados empiecen a darle un aire más sostenible a su armario: Pure Green Apparel, Lifegist, Ecoology, la tienda Green Life Style (varias marcas), Moves to Slow (tienda online, varias marcas).

Y es que tenemos ante nosotros nuevos valores para sector textil donde la innovación, la creatividad y la sostenibilidad son las palancas para construir un mundo mejor. Así que, si eres una persona a la que le gusta cuidarse, te preocupas por el medio ambiente y tomas conciencia de lo que consumes a todos los niveles, la moda sostenible es la nueva tendencia que se lleva. ¿Te apuntas?