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Los 10 grandes momentos de la historia de la Champions League

Los 10 grandes momentos de la historia de la Champions League

Desde la majestuosa volea de Zidane al agonizante resbalón de Terry, la Champions League ha dado a sus seguidores buenos y malos momentos desde que sustituyese en 1992 a la copa de Europa como la competición más importante del continente.


En la cúspide del fútbol de clubes, solo el más grande está a la altura de las circunstancias cuando el estremecedor himno del torneo (basado en el Zadok the Priest de Frideric Handel y conocido simplemente como “Champions League”) se deja sentir a través de las abarrotadas gradas.

La primera edición con el nuevo formato de la Champions League la ganó el Marsella al vencer 1-0 al Milan de Marco van Basten en la final, gracias al único gol del partido marcado por el defensa Basile Boli. El Marsella sigue siendo el único equipo francés que ha ganado esta competición, aunque su éxito no es suficiente como para ganarse un puesto en nuestra lista de los diez grandes momentos de la historia del torneo.

 

El Liverpool noquea al AC Milan en el milagro de Estambul

El Liverpool de Rafa Benitez había quedado quinto en la Premier League y estaba claro que no eran los favoritos de la competición. Incluso el dogmático Jamie Carragher admitió que su equipo iba a luchar contra un indiscutible y esplendoroso AC Milan. Los 11 titulares del equipo italiano (había acabado en segunda posición en la Serie A) eran buena muestra del quién es quién entre los grandes del fútbol: Dida, Cafu, Stam, Nesta, Maldini, Pirlo, Gattuso, Seedorf, Kaká, Shevchenko y Crespo. Durante la primera mitad se siguió el guion previsto: un gol temprano del capitán del Milan, Maldini, fue seguido por un brillante doblete de Crespo.

El Liverpool se alejaba en el descanso perdiendo por 3-0. Sus seguidores más incondicionales temían lo peor, aunque la adversidad siempre ha sacado lo mejor de Steven Gerrard. El capitán del Liverpool apareció en la segunda mitad totalmente crecido, su energía revitalizó a un equipo que se mostró radicalmente diferente al que se había rendido tan dócilmente en la primera mitad. Un brillante cabezazo de Gerrard a los 54 minutos dio esperanzas al equipo inglés, antes de que los tremendos golazos de Smicer y Alonso diesen la vuelta a la tortilla.

El Milan se mostraba atónito, mientras que el Liverpool era aclamado por unos seguidores que empezaban a darse cuenta de que el sueño aún podía hacerse realidad.. Los 90 minutos dejaron paso al tiempo extra, aunque nadie anotó. De esta forma, llegaron los penaltis. Un Milán aún convulsionado desperdició tres de los cinco tiros, permitiendo al Liverpool ganar su quinta copa de la Champions League.

 

El Manchester United dejó sin sentido al Bayern de Munich para completar su histórico triplete

Habiendo alcanzado su doblete nacional, el apasionante y joven equipo de Sir Alex Ferguson llegó a la final de la Champions League 1998-99 en la cúspide de la ola. El Bayer de Múnich, sin embargo, no era fácil de manejar. Ya habían ganado la Bundesliga y tenían aún que jugar la final de la copa nacional de Alemania. ¿Quién ganaría la batalla de los tripletes? Las apuestas estaban muy a favor de los campeones alemanes. Con Roy Keane y Paul Scholes sancionados, el United había perdido su primera opción de emparejamiento en medio campo, su punto de apoyo y su ritmo de juego. Como Ferguson haría a menudo durante su carrera, se centró en los jóvenes: David Beckham, Nicky Butt, Ryan Giggs y Gary Neville para jugar el partido más importante de sus vidas.

Fueron los alemanes quienes atacaron primero, aunque Mario Basler anotaría a los 6 minutos del inicio del partido. Según se acercaba el reloj al tiempo añadido, el único gol del Bayern marcaba una diferencia radical entre ambas partes. El cuarto árbitro añadió 3 minutos de tiempo extra. 3 minutos para que el United lograse lo que no había conseguido en los 90 previos. 3 minutos fue lo único que necesitaron. Un córner de Beckham en el 91 causó estupor y el suplente Teddy Sheringham golpeó el balón para empatar el partido. El Bayern quedó desolado frente a un United exultante. Pero la Clase del 92 del equipo inglés todavía no había terminado. Un inagotable Beckham lanzó otro córner, Sheringham reaccionó rápido y asistió de cabeza a su compañero Ole Gunnar Solskjær, terminando así con las ilusiones del Bayern.

 

El gol más increíble en la historia de la Champions League pertenece a las botas de Zidane

Puede que carezca de empatía (el increíble golazo de Ronaldo desde 40 metros contra el Oporto bien podría reclamarlo) ni sea el más sorprendente (ya que el más que audaz “punterazo” de Ronaldinho contra el Chelsea podría llevarse la palma) pero tanto por su magnitud como por su excelencia técnica, la volea de Zinedine Zidane contra el Bayern Leverkusen en la final 2001-2002 celebrada en el Hampden Park sigue ocupando el podio como el gol más impresionante que se haya visto en el torneo continental.

Cuando el balón cayó desde el cielo nocturno y helado de Glasgow, el mundo fijó su mirada en uno de los futbolistas más grandes que se hayan visto jamás, colocando una volea perfecta desde el filo del área. El balón trazó un increíble arco que pasó por encima de la defensa de un Leverkusen expectante para entrar por la escuadra de la portería defendida por un portero que nada pudo hacer. No solo salió victorioso, sino que Zidane lo marcó con su pierna débil. Tres magnifique.

 

El resbalón de John Terry le da el trofeo al Manchester United

Los dos mejores equipos de Inglaterra se enfrentaron en la final 2007-2008 durante la era de dominio inglés de la Champions League. Un todopodedoroso Manchester United que contaba con un triunvirato de atacantes formado por Ronaldo, Rooney y Tevez, surgía para hacer frente al poder del Chelsea, con Cech, Terry, Makelele, Lampard y Drogba, quienes componían la extraordinaria columna vertebral de un equipo que había finalizado la Premier League a siete puntos del United.

El ajustado y reñido enfrentamiento entre dos pesos pesados que ya se conocían a la perfección acabó en un empate 1-1. Se cernía la amenaza de los penaltis y tras el fallo de Ronaldo y 4 penaltis transformados por el Chelsea, el capitán tenía en sus botas la posibilidad de asegurar la que sería la primera copa del club. Nada hacía suponer lo contrario, pero Terry resbaló durante la carrera y el tiro dio contra el poste. El fallo lo aprovechó el United, y los hombres de Alex Ferguson lanzaron dos nuevos penaltis para asegurar el doblete nacional y europeo, dejando hundido al capitán del Chelsea.a

 

El Barcelona deja KO al Paris Saint-Germain

En este partido hubo de todo: los hambrientos jóvenes del PSG luchando contra uno de los históricos de la Champions League, el Barcelona: dos entrenadores enfrentados bajo la atenta mirada de sus clubes; y el mayor partido de vuelta del torneo. El PSG de Unai Emery llegó a los octavos de final de la temporada 2016-2017 deseoso de estar en la siguiente ronda. Ganadores de la Ligue 1, los campeones franceses necesitaban un buen resultado contra uno de los equipos más importantes de Europa con el fin de afianzar su potencial y contentar a sus propietarios cataríes.

Un empate contra el Barcelona en octavos se convertía en una oportunidad perfecta para lograrlo, y tras derrotar a los de Luis Enrique con un 4-0 en el partido de ida, el PSG parecía que iba a tener el resultado esperado por el club. Pero cuidado con un Barcelona herido. Desde el momento en el que se inició la vuelta en el Camp Nou, todo indicaba que iba a ser una larga noche para el equipo francés. La cuestión era sencilla: ¿Sería capaz el Barcelona de transformar su superioridad en goles y convertirse en el primer equipo que remontaba un 4-0 del partido de ida? La respuesta fue un rotundo sí, con 3 goles anotados en los últimos 5 minutos con los que se sellaba un increíble 6-1 a favor del equipo español.

 

El Real Madrid alcanza por fin la Décima

El Real Madrid es el rey de la Champions League. Ningún club puede comparar sus éxitos con los que ha cosechado recientemente el equipo español. Los momentos más grandes del Madrid han ido de la mano de la historia del torneo: desde las cinco copas consecutivas que ganó Di Stefano en los 50 hasta el récord de goles que cosechó Raúl a principios de los 90. Por este motivo, nadie podría haber imaginado, la sequía de triunfos a la que se enfrentó el Real Madrid tras ganar la novena copa en 2002.

Los primeros años fueron considerados como algo anecdótico, pero una década más tarde el Real Madrid seguía dejando escapar el ansiado trofeo. Ese punto anecdótico que dio paso a la falta de triunfos llegó a convertirse en un deseo que afectaba al equipo, y la tensión que se vivía al llegar a la final de 2014 era palpable. Una victoria para los blancos supondría alcanzar la Décima, pero para ello deberían enfrentarse a uno de sus eternos rivales con los que comparte ciudad, el Atlético de Madrid.

La presión era suficiente para ver como podía hundirse el equipo, especialmente tras recibir en la primera mitad un gol de su rival, que marcaba el ritmo. Sin embargo, el Real Madrid de Cristiano Ronaldo estaba preparado para terminar con esta situación. En el último minuto, Sergio Ramos provocó el tiempo extra en el que el Madrid tomó las riendas del partido, marcando 3 goles y sellando así la victoria en la noche más grande de la historia del Real Madrid.

 

José Mourinho se convierte en el “Especial”

Fue la Champions League la que presentó a José Mourinho al mundo. Y es que pocos son los equipos que han ganado la copa europea centrando su atención más en el míster que en los jugadores. Amarle u odiarle es el poder del Especial. A pesar de haber ganado la Copa de la UEFA en la temporada anterior, desde el inicio el Oporto no era el favorito para ganar la Champions League en septiembre de 2003. Un empate a uno le alejaba de un Madrid que hacía lo que le correspondía como más que posible candidato, aunque en la fase eliminatoria los portugueses lo dieron todo. Construido a imagen de Mourinho, su solidez defensiva estaba a la par con una arrogancia que les mantenían vivos y Deco conseguía el empate en octavos contra un Manchester United que seguía vivo gracias a su férrea confianza en sí mismos.

Un 2-1 obtenido en el Estádio do Dragao dio paso a una segunda vuelta de infarto en Old Trafford. El Oporto parecía que iba a hacer las maletas tras el gol de Paul Scholes en la primera parte, pero en el último minuto, Costtinha empataba dejando atónitos a los jugadores del United y pudimos ver a un inexpresivo Mourinho coriendo tras la línea de banda hacía sus jugadores, lo que provocó la ira de Ferguson. El Oporto y Mourinho nunca volverían a echar la vista atrás, llegando a una final donde pusieron al Mónaco contra las cuerdas, consiguiendo un 3-0 y proclamándose campeones. Unas semanas más tarde, Mourinho se uniría al Chelsea. “Por favor, no me llamen arrogante”, dijo ante los periodistas, pero “soy el campeón de Europa y creo que soy especial”.

 

El brasileño Ronaldo ilumina el Old Trafford

Pocos espectáculos le mantienen a uno con tanta tensión como el que ofrecía la originalidad de Ronaldo en plena batalla. Inmensamente poderoso, con una destreza magistral y con un olfato para el gol que no encuentra rival entre los delanteros más destacados de la historia, el brasileño prácticamente no tenía precio cuando estaba en el mejor de sus momentos. Lamentablemente, durante los últimos años le asediaron las malas rachas, dejándole al margen. Una fugaz visión de su talento más puro como jugador sigue causando impacto.

La vuelta de la semifinal del Real Madrid contra el Manchester United, en la temporada 2002-2003, es un buen ejemplo. Tras 2 años sufriendo terribles dolores en su rodilla, Ronaldo marcó un increíble triplete en Old Trafford con el que prácticamente él solo hizo trizas los sueños del United en la Champions League. Dos ataques sorpresa desde ambas bandas y a corta distancia aseguraron a los galácticos del Madrid el pase a la final a pesar de ir perdiendo por 4-3. A 20 minutos del final, el entrenador del Real Madrid, Vicente del Bosque, sustituyó al brasileño, para alivio del Manchester United, y todo Old Trafford se levantó al unísono para ovacionar una de las mayores actuaciones individuales que se hayan visto jamás en la competición europea.

 

El “carrusel” del Barcelona deja mareado al United

“Te meten en ese carrusel y simplemente te marean con su paso”. Fue una visionaria declaración de Sir Alex Ferguson antes de la final 2008-09 entre el Barcelona y el Manchester United. Como vigente campeón de la Champions, el United se mostraba muy confiado, gracias a unos imparables Ronaldo y Ronney al frente para confundir e incordiar al equipo de artistas de Pep Guardiola. Incluso los contraataques suponían llevar el balón, aunque el Barcelona no estaba por la labor.

Desde el inicio, los españoles fueron un torbellino de pases, movimiento y arte, monopolizando la posesión y sofocando a un United impregnado por el empalagoso aire de la noche en el Stadio Olimpico de Roma. Messi fue simplemente genial, realizando una labor brillante y dando el toque final a un artístico y hermoso gol de diseño. El resultado acabó 2-0, pero la hipnótica actuación del Barcelona fue mítica, dejando a un Ferguson “tocado” y resumiendo la inferioridad de su equipo: “Durante mis años como entrenador este es el mejor equipo con el que me he enfrentado. Nadie nos ha había dado una paliza como esta”.

 

Gareth Bale se anuncia al mundo

Gareth Bale había mostrado destellos de su indudable talento en la Premier League con el Tottenham, pero durante la fase de grupos de la Champions League 2009-2010, el entonces jugador de 22 años se anunció así mismo ante el mundo con una de las más emocionantes actuaciones de la historia de esta competición. Con solo 10 hombres en el campo, después de que el portero Heurelho Gomes fuese expulsado y con un 4-0 en contra al descanso, el imparable Spurs de Harry Redknapp parecía machacado por el actual campeón de la Champions, el Inter de Milan. Pero Bale tenía otros planes.

Haciéndose con las riendas del partido durante la segunda mitad, el joven galés empleó su destructivo ritmo y poder para incendiar el lateral izquierdo, marcando tres goles sin parpadear, dejando al campeón Macion, ganador de una Copa del Mundo y de la Champions League, totalmente noqueado. El Tottenham perdió el partido, pero la actuación de Bale dio pistas de su futura grandeza. Tuvo mucho que decir durante el partido de vuelta del Tottenham en el White Hart Lane. Bale torturó nuevamente al asediado Maicon y el Tottenham superó a los italianos para acabar primero de grupo.