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La innovación que revoluciona la educación

La innovación que revoluciona la educación

Rehabilitar extremidades en niños y adolescentes, luchar contra el osteosarcoma infantil y fabricar implantes para sustituir huesos enfermos será a partir de ahora más fácil gracias a tres proyectos que se están desarrollando en España para hacerse realidad muy pronto. Los tres tienen en común haber nacido del trabajo de jóvenes emprendedores que no han cumplido la treintena.


El primero de ellos es un proyecto surgido del trabajo de un joven investigador: un robot que rehabilita a la vez que juega con los niños. Los ingenieros especializados en inteligencia artificial, José Carlos Pulido y José Carlos González, son los responsables de la idea y la fabricación del robot Nao para la rehabilitación de niños con parálisis cerebral o con parálisis braquial obstétrica, la que se produce en el momento del parto.

El robot está ideado para niños de entre 4 y 12 años, y su función es dirigirles en la recuperación de la movilidad de las extremidades superiores. En una entrevista a la periodista Marta Yoldi, José Carlos Pulido explica que Nao “es un coach que indica los ejercicios que debe hacer el paciente y le guía”, convirtiendo a la vez la terapia en un juego cuando es necesario. Quien diseña los ejercicios de estimulación y rehabilitación son terapeutas titulados. El terapeuta, por medio de una interfaz gráfica, inserta el tratamiento en el robot y este desarrolla ante los niños las instrucciones recibidas.

El fisioterapeuta que ha trabajado con Nao en las experiencias piloto realizadas en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Álvaro Dueñas, señala que “la cámara de Nao capta al paciente, ve la postura que tiene y en función de lo que ve, le va indicando lo que tiene que hacer”. Todas las sesiones se graban íntegras por el terapeuta. Dueñas añade: “Nao, además, baila, canta, hace taichí, lo que sea para el niño interactúe con él”.

 

Un proyecto de Santander Yuzz

El proyecto surgió dentro del Plan Nacional de Investigación gracias a un consorcio formado por la Universidad de Extremadura, la Universidad de Málaga y la Universidad Carlos III de Madrid. Sus creadores, Pulido y González, lo presentaron después al Programa de Emprendimiento Santander Yuzz Jóvenes con ideas, que promueve Banco Santander a través de su equipo de Universidades, con la coordinación del Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE). Ganaron un tercer premio.

El citado programa, en el que en 2017 participaron 1.250 jóvenes, selecciona las ideas de negocio más innovadoras y disruptivas en ámbitos como salud, robótica, Big Data, educación o nuevas tecnologías; ideas que contribuyen al progreso de las personas, las empresas y de la sociedad. En un periodo de cinco meses, los jóvenes seleccionados obtienen formación, apoyo y mentoring por parte de asesores de primer nivel, para pasar después a una fase en la que solo los 52 mejores viajan a Silicon Valley, en California, cuna del emprendimiento por excelencia. Al regresar del viaje, les espera la gran final, donde se conocen los tres ganadores anuales.

En cuanto al robot Nao, sus creadores pasaron a la fase siguiente del proyecto: ponerlo en práctica. El plan piloto lo llevaron a cabo en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla donde se desarrolló durante cuatro meses, con ocho niños, una vez a la semana. Antes de llevarlo al centro hospitalario, el aparato se probó con 120 niños sanos.

"La start up está diseñada para elaborar nanopartículas con antitumorales, un fármaco muy pequeño para niños que padecen cáncer de huesos"

Nanopartículas para luchar contra tumores

El segundo proyecto en vías de desarrollo que merece atención es Nanocore Biotech. Su autora, Yolanda González, es una estudiante de doctorado en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra. La start up está diseñada para elaborar nanopartículas con antitumorales, un fármaco muy pequeño para niños que padecen osteosarcoma o cáncer de huesos.

Su gran novedad “es que evita la toxicidad en órganos sanos”, explican fuentes de la Universidad de Navarra. El medicamento actúa directamente sobre el tumor, al contrario que la quimioterapia actual, cuyo efecto no deseado es que no discrimina entre células cancerosas y células sanas. Las nanocápsulas, además, se administran por vía oral en vez de por vía intravenosa, con lo que el tratamiento podría hacerse en casa.

La idea de Yolanda González, a quien acompaña en sus investigaciones la ya doctorada Edurne Imbuluzqueta, resultó ganadora el año pasado de la octava edición del Programa Santander Yuzz. En la actualidad, Nanocore Biotech se halla en fase de perfeccionamiento y su autora recibe formación para hacerlo algún día no muy lejano realidad clínica.

 

Huesos en 3D más asequibles

A los niños afectados por cáncer de huesos va dirigido también Iridium Hitech. Su creador, Javier González, es un ingeniero de materiales que ha desarrollado la impresión en 3D de implantes óseos para sustituir al hueso dañado. Hasta ahora, estas impresiones se hacían con materiales compuestos, cerámicos o metálicos, que tienen un alto coste. El salto tecnológico de Iridium consiste en que, “al modificar las máquinas que solo sacaban polímeros y lograr que saquen materiales compuestos o cerámicos se ha abaratado mucho el precio”, argumenta su autor. Con ello se logra imprimir implantes que contienen hidroxiapatita, mineral presente en un 70% de los huesos humanos. Este es capaz de llevar a cabo regeneración ósea y es el más adecuado para pacientes infantiles.

Iridium Hitech puede escanear en 3D la forma completa del hueso que se va a sustituir. González asegura que han conseguido combinar porosidades en material cerámico para que el hueso se pueda regenerar y añade que “es muy difícil conseguir un implante entero con forma, lo normal es trabajar con el material en polvo”. El joven ingeniero diseñó la máquina. Sin embargo, quien le ha ayudado con sus laboratorios, sus materiales y su tecnología ha sido el grupo de Procesal Coloidal del Instituto de la Cerámica y del Vidrio, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Una vez que el proyecto estaba “maduro”, Javier González se presentó al Programa Santander Yuzz. Ahora, está seleccionado como candidato finalista en la categoría Innovación Tecnología Disruptiva, galardón que se concederá en octubre en colaboración con Indra. En estos momentos, el ingeniero trabaja para hacer un prototipo de Iridium Hitech con un contrato de colaboración en el Instituto de la Cerámica y el Vidrio.