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Juegos didácticos: cinco videojuegos para aprender jugando

Alumnos que hablan sin parar durante las clases, pequeñas cabezadas mientras se aprenden fracciones en matemáticas, niños dibujando fuera de la asignatura de plástica… Estas son algunas de las escenas en peligro de extinción en las aulas de los profesores que intentan revolucionar la educación introduciendo el uso de videojuegos como método de apoyo de sus programas formativos.


Hoy nos adentramos en un aula del tercer ciclo de primaria. El profesor intenta inculcar hábitos de trabajo individual y de equipo respetando al resto de compañeros, una de las actividades curriculares obligatorias de este curso académico. Para ello, lejos de utilizar los libros, en el aula de informática todos juegan a Súper Mario, el mítico personaje de Nintendo. El maestro cuenta que la clase ha decidido seguir los consejos de Arias y Revuelta publicados en 2014 en los que se analizan videojuegos y se elaboran propuestas de secuencia didáctica sobre cómo llevarlos al aula.
 

¿Versión comercial o adaptada?

Seguramente para muchos les sea familiar la imagen de pilotos haciendo pruebas con simuladores, también llamados serious games. No son los únicos. Bomberos, ingenieros, científicos o miembros de los cuerpos de defensa realizan pruebas con ellos. Son una metodología de aprendizaje práctico. La misión principal de los serious games no es el entretenimiento, sino el aprendizaje o la práctica de habilidades. Enseñar matemáticas, aprender idiomas, conocer conceptos de medio ambiente o ganar destreza lingüística es posible a través del juego.

La Casa es partidaria de utilizarlos en su versión comercial, ya que considera que éstos tienen mayor potencial a la hora de aprender de manera emocional e inversiva no solo competencias del currículo, sino también otros aspectos como la toma de decisiones o el pensamiento creativo. Sin embargo, Fracesc Esteve, profesor del Departamento de Educación de la Universitat Jaume I de Castellón y especialista en Tecnología Educativa, ve en los serious game una ayuda excelente para dar los primeros pasos dentro de la enseñanza con videojuegos.

“Hay que ser realistas. Enseñar con videojuegos comerciales tiene mucho potencial en la educación, pero utilizarlos en las aulas puede asustar de primeras. Es cierto que deben esforzarse por superar estas barreras, ya que lejos de lo que muchos piensan, no es necesario ser un experto jugador para enseñar a los alumnos conceptos. Pero mientras, los serious games pueden ser de mucha ayuda a la hora de dar los primeros pasos”, argumenta Francesc Esteve.

Esta es una muestra de algunos de los videojuegos "serios" del mercado:

Animal Hero Universe: Este proyecto llevó a sus creadoras, Yolanda Peregrín y Silvia Quera, a ganar el programa de emprendimiento Santander Explorer. Es un videojuego terapéutico destinado a reforzar y mejorar ciertas capacidades cognitivas en niños con Síndrome de Down y fomentar una forma más creativa y divertida de aprender. Animal Hero trata de un mundo donde la mayoría de la población ha emigrado a otro planeta a causa de un virus mortal que solo afecta a los humanos. Hero es un niño que vuelve a la tierra con su nave espacial para recuperar a su mascota, Axel, que se quedó atrás cuando todos se fueron.

Digital Compass: El juego comienza con la elección de un personaje entre ocho propuestas. A lo largo de la historia los niños y adolescentes tienen libertad para explorar cómo las decisiones que tomen en sus vidas digitales pueden afectar sus relaciones y su futuro. Videos, fotos, tweets, aplicaciones, mensajes de texto, blogs… el mundo digital es cada vez más complejo. Pensado para estudiantes de ciclos intermedios, los jóvenes aprenden lecciones importantes para sus vidas digitales, mientras se divierten.

Concordia Bloggers: Firmado por la Fundación Fernando Buesa, este videojuego propone descubrir el contenido de los artículos de los Derechos Humanos más cercano al desarrollo vital de los jóvenes con el fin de irlos incorporando a su conocimiento y experiencia personal. La necesidad de preservar nuestra libertad, defender la justicia, actuar con respeto y solidaridad son planteados desde la cercanía, con conflictos posibles de vivir por ellos, pero desde la confortabilidad de un entorno virtual.

Contra Viento y Marea: Este videojuego desarrollado por la Agencia de la ONU para los refugiados, Acnur, propone ponerse en la piel de los refugiados. Disponible en 10 idiomas, una solo partida permite acceder a una completa descripción de la realidad de los demandantes de asilo. El jugador vive en primera persona, de forma virtual, lo duro que es ser refugiado y las innumerables barreras que hay que superar hasta conseguir ese estatus.

Amazing Food Detective: El jugador se convierte en un detective que debe resolver casos relacionados con los malos estados de nutrición: sedentarismo, falta de calcio, comida basura… Los detractores pueden lanzar la pregunta de cómo un videojuego es capaz de enseñar sobre sedentarismo. Para solventar sus dudas los diseñadores solo permiten jugar 20 minutos seguidos y no deja volver a hacerlo hasta pasada una hora completa. Aunque en principio es un juego diseñado para niños, los adultos podrán comprobar que, aunque conozcan las respuestas de las cuestiones, en realidad no las aplican en su vida. Está disponible en inglés y español.