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Santander invierte en educación infantil para generar bienestar social

Inversión social: compromiso en la educación infantil

Vivimos en un mundo de lo más complejo donde los cambios son constantes. Quienes no tienen acceso a la información, sencillamente, se quedan al margen y esto genera unas desigualdades muy difíciles de combatir si no se cuenta con unas bases sólidas desde la infancia. Invertir en educación es saber que la sociedad que se va a tener va a estar más y mejor preparada para poder hacer frente a los cambios y también a diferentes tipos de problemáticas.


Desde los países desarrollados, muchas veces, nos resultan ajenas cuestiones tan básicas como no tener acceso a Internet y poder buscar aquello que se desconoce, pero en los países más pobres esa ignorancia se acaba por convertir en el peor de sus enemigos.

Hay que aclarar que en los denominados países del primer mundo muchas veces lo que ocurre es que las personas creen saber acerca de las cosas, pero esto no siempre es así y, especialmente en áreas como las finanzas ha quedado más que demostrado que su toma de decisiones se suele ver más influenciada por los otros que por un conocimiento sólido. Y sí, las finanzas son importantes para cualquier país y para cualquier familia.

Aunque el dinero no lo es todo, contribuye al desarrollo y, a su vez, al bienestar. Se calcula que el 38% de los adultos de todo el mundo no tienen acceso a servicios financieros, un porcentaje que aún es mayor en los países con menos recursos. Sólo a través de la inclusión financiera se puede combatir la pobreza y llevar a la prosperidad a cualquier rincón del planeta. Y es aquí donde los bancos comprometidos, como es el caso de Santander, deciden no quedarse al margen, dar un paso al frente y no sólo pensar en sus cuentas sino en las personas que hay detrás de ellas y en las que están por venir, apostando por una educación financiera desde la base, en los mismos colegios.

 

Impacto de la inclusión financiera

Tendemos a pensar de una manera muy individual y sin ser capaces de ver mucho más allá de nuestras fronteras. En realidad, esto es normal porque al final del día uno se queda con lo que le afecta directamente, pero no hay que olvidar que ahora todo y todos estamos conectados. De acuerdo a los datos facilitados por el Banco Mundial, el impacto de la inclusión financiera se podría traducir, en un plazo de 10 años, en un aumento de la riqueza en las economías emergentes de 3,19 billones de euros, que por supuesto tendrían impacto en todo el planeta, también en los países ricos que venderían más productos y servicios.

Simplemente el tener acceso a los servicios financieros influye, de manera directa, en cosas tan cotidianas como el poder planificar los objetivos a corto y largo plazo, saber ahorrar, aprender a invertir o poder contar con un colchón de cara al futuro o para la jubilación. Pero, para todo esto, es necesario que la ciudadanía sepa qué tipo de servicios y productos están a su alcance y saber aprovecharlos en cada momento de la mejor manera

"Sólo a través de la inclusión financiera se puede combatir la pobreza y llevar a la prosperidad a cualquier rincón del planeta"

El compromiso de Banco Santander

Es en este contexto donde los grandes bancos, más allá de lo que puedan o no facturar, deciden comprometerse con la educación y llevar a cabo acciones muy concretas. En el caso del Santander podemos hablar de que sus líneas de actuación son tres. Por un lado, quieren informar sobre finanzas a la sociedad, en especial a los más jóvenes y a los inmigrantes, pues son quienes suelen estar más desorientados en este tema; por otro, garantizan el acceso al crédito a aquellos que todavía no forman parte del sistema financiero; y, por último, crean productos concretos para las necesidades de cada colectivo.

Lo que se consigue con esta educación financiera es que la ciudadanía tenga más claros los conceptos económicos. Esto, a su vez, lleva a una mayor transparencia que genera confianza y es así como resulta más sencillo poder tomar decisiones económicas.

 

Educación financiera en las escuelas desarrollada por Santander

Hablamos de proyectos como el Programa Escola Brasil o del Santander MoneyWise, en los que los mismos becarios, empleados y familiares son los que hablan de educación financiera en las escuelas. En el Reino Unido, por ejemplo, se aprovechan los Santander Centres of Excellence en los que se financia un programa con el objetivo de promover la integración de la educación financiera en las escuelas; tal y como se hace también con el Programa de Portugal, o el Construyamos Nuestros Sueños en Argentina o el de Estados Unidos... todos compartiendo el mismo objetivo.

En España cuentan con un programa de lo más interesante llamado Finanzas para mortales donde lo que se pretende es formar a aquellos en peligro de exclusión y a los más jóvenes para que tengan claros los conceptos financieros que van a necesitar en su vida cotidiana. También han apostado por el programa Tus finanzas, tu futuro donde tratan de hacer ver a los más pequeños (de 13 a 15 años de edad) la importancia que tiene el hacerse responsables de sus finanzas cuanto antes para su bienestar futuro.

"La educación financiera ha de explicarse de forma que sea integrativa, haciendo que el alumno la perciba como algo útil y no meros conceptos o números aislados, ya que será vital para el individuo"

La educación financiera debe comenzar en la escuela

La educación financiera debe partir desde la misma escuela primaria porque son cuestiones que nos va a afectar en la vida cotidiana. Además, ha de explicarse de forma que sea integrativa, haciendo que el alumno la perciba como algo útil y no meros conceptos o números aislados ya que será “vital para el individuo”, tal y como apunta Eugenio Luque, decano de la Facultad de Ciencia Económicas y Empresariales de la Universidad de Málaga.

El mismo Luque asegura que, en la mayoría de los casos, la información económica que llega a través de los medios de comunicación es errónea o sesgada y sin esa rigurosidad el ciudadano medio puede llegar a sobrevalorar los conocimientos económicos que de verdad posee, algo que no tendrá lugar si se le ha formado antes para ello.