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Internacionalización de las pymes en España

Internacionalización de las pymes en España

Dicen que el espíritu emprendedor se lleva de serie. La resolución, el entusiasmo, la inventiva, la independencia, la constancia, el positivismo o el inconformismo son algunos de los valores que dibujan el perfil de los que, un día concreto, empiezan la aventura de emprender una nueva empresa.

Y no es algo exclusivo de las grandes fortunas. Todo lo contrario. Son muchas (tal vez la mayor parte) las grandes empresas internacionales que empezaron siendo solo un pequeño negocio familiar hasta el momento en que, el día menos esperado, tomaron la decisión de ampliar fronteras.

Internacionalizares uno de los procesos que quizá más inseguridad provoca al empresario (y es lógico, pues a los conocimientos de administración comercial, se unen muchos otros requerimientos). Tal vez esto explique que, hoy, solo el 3% de las pequeñas y medianas empresas españolas se hayan subido a este barco, según datos de la CEOE.

Encontrar el momento adecuado

Una de las primeras preguntas que debe hacerse quien desee internacionalizar su empresa es si está realmente preparada para empezar esta fase, es decir, si será capaz de adaptar los procesos internos, la producción, la administración o los costes de la nueva estructura.

Evidentemente, además deberá examinar el equipo actual y ver exactamente en qué medida hay que acrecentar su tamaño, completándolo conforme a las nuevas necesidades. Habrán de ser personas que conozcan el mercado donde la compañía va a incorporarse, aparte de dominar el idioma y entender las características particulares
del país.


Escoger el destino apropiado

Al elegir el mercado al que vamos a exportar, hemos de estar seguros de que nuestro producto encontrará su lugar. Para esto, va a ser preciso realizar una investigación de mercado, que estime el grado de aceptación (participar en congresos, ferias u otros encuentros internacionales puede ser útil), los hábitos de consumo, la competencia o el nivel de costes.

Además, se debe examinar bien la legislación del país de destino, los controles aduaneros a los que vamos a estar sujetos, las ayudas administrativas que vamos a tener (tanto de nuestro gobierno autonómico o estatal, como del país en cuestión) y también identificar con claridad los puntos fuertes y débiles del mercado al que nos dirigimos.

La exportación como opción alternativa

Una vez analizados adecuadamente todos y cada uno de los aspectos precedentes, cabe la posibilidad de que nos asalte la duda. Es entonces cuando deberíamos proponernos, en vez de la internacionalización, la exportación, como un paso anterior (y, en ocasiones, muy sabio). 

Contar con un asociado local que nos sirva como distribuidor no suele suponer grandes inversiones y puede hacernos ganar tiempo hasta estar dispuestos a comenzar con la internacionalización. Pero ojo, tampoco es recomendable lanzarse a manos de cualquier distribuidor: es esencial apostar por uno que conozca bien el mercado y sus características particulares, manteniendo con él una comunicación frecuente y fluida.

Capacitación

En el proceso de internacionalización, el carisma no lo es todo. Podemos tener la valentía y el desparpajo, pero una gran parte del éxito de esta aventura se encuentra en algo mucho más básico: el conocimiento. De ahí que, es conveniente formarse de manera concreta, para dominar, por ejemplo, las claves de la operativa del comercio exterior, o los entramados legales, fiscales o burocráticos que pueden afectarnos.

¿Por dónde empezar?

Hoy día existen diferentes herramientas interesantes para sentar las bases de una operación de internacionalización. Es el caso de Santander Trade, de Banco Santander

A través de este portal, la entidad ofrece a sus clientes información del mercado internacional y servicios adaptadospara ayudar a las compañías a expandirse de forma exitosa.

Entre sus herramientas destacan una serie de indicadores clave para ayudar a elegir los países más atractivos para cada actividad internacional. Además, ofrece algunas de las mejores bases de datos al servicio de empresas importadoras y exportadoras, recursos y alertas de contenidos.

Incluye asimismo calculadoras de aranceles en más de 150 países y un novedoso programa de formación online certificado por la Cámara de Comercio Internacional con temáticas relacionadas con el desembarco en mercados extranjeros.