The Daily Prosper
Gimnasia cerebral: consejos para ejercitar la memoria

Gimnasia cerebral: consejos para ejercitar la memoria

Olvidarse de las llaves y de una cita con el médico. Más de una vez habrás vivido estas situaciones. No te preocupes, existen fórmulas para que mejores tu memoria: desde juegos de palabras hasta cuidar tu alimentación. La ciencia va más allá y diseña implantes para facilitar la recuperación de recuerdos.


¿Serías capaz de memorizar una baraja de cartas con mirarla solo una vez? ¿Podrías hacerlo en cinco minutos? El atleta de la memoria y capitán del equipo nacional de Suecia de la memoria, Idriz Zogaj, aseguró en su conferencia de TEDxGöteborg que cualquiera podría realizarlo y que a nadie se le tendría que resistir una baraja de cartas. Basta con practicar una serie de técnicas. Pero entrenar tu memoria no sólo te servirá para convertirte en un ser admirable. También te ayudará a mantener tu mente ágil en el día a día y así evitar esos despistes diarios, como olvidarse de hacer una llamada importante o no acordarse de acudir a una cita con el médico. Eso sí, para tener una memoria prodigiosa, primero has de entender cómo funciona y por qué conviene cuidarla.

“La memorización es la capacidad para almacenar una información nueva. En nuestro cerebro se dan una serie de procesos que nos permiten aprender y recuperar la información que hemos asimilado. La memoria no está en único sitio, sino que intervienen muchas regiones cerebrales. Es un amplio sistema de neuronas conectadas”, explica la jefa de neuropsicología de la Fundació Ace, Montse Alegret. “Podemos aprender de diferentes maneras. Por ejemplo, a través de la repetición o relacionando los nuevos conceptos con otros que ya conocemos”, añade. En otras palabras, es la capacidad para adquirir, almacenar y reproducir información. En función de la organización y planificación de la información que realicemos, nuestro cerebro dará una respuesta u otra. Si alguien va a ir Andorra, llevará ropa de abrigo. Conoce que es una zona de frío y su cerebro le indicará que deberá abrigarse.

¿Pero es posible reparar los fallos de memoria tanto en pacientes con demencia como en cualquier persona sana? La biomedicina lleva décadas trabajando en ello y existen varias investigaciones al respecto. Algunas hablan de la posibilidad de mejorar la expresión de los genes de las neuronas. Por ejemplo, el grupo de investigación de la neurocientífica en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Li-Huei Tsai, ha desarrollado unos inhibidores que permiten a ratones con daños cerebrales recuperar recuerdos perdidos. Otras investigaciones se centran en tratar a personas con Alzhéimer, como la de la Universidad de John Hopkins (EE.UU.) que ha creado una especie de marcapasos cerebral y ha realizado varias pruebas piloto que recurren a la estimulación eléctrica para activar el aprendizaje y la memoria. En una línea similar funciona la tecnología de DARPA, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa de EE.UU. Ha creado un implante que mejoraría las cualidades del cerebro y ayudaría a personas que sufren déficit de memoria como consecuencia de una lesión cerebral.
 

¿Qué hago para no ser tan despistado?

No hace falta que esperes a la evolución de la ciencia o a padecer alguna enfermedad para empezar a ejercitar tu memoria. “En general, todos partimos de una normalidad y podemos ser más superdotados en un tipo de recuerdo o en otro. Aquellos que tengan una gran memoria visual recordarán mejor las imágenes, mientras que los que cuenten con una mayor memoria verbal serán más hábiles a la hora de recordar números de teléfono o direcciones. En cualquier caso, siempre recordaremos mejor aquellas cosas a las que hayamos prestado más atención”, matiza la geriatra y neuróloga de la Fundació Ace, Liliana Vargas.

Muchos de los trucos para mantener tu mente ágil se basan en reglas mnemotécnicas que emplean, por ejemplo, juegos de palabras para recordar información compleja. De hecho, los atletas de la memoria, como Zogaj, reconocen que utilizan estos trucos durante sus entrenamientos y competiciones. La mayoría se sustenta en tres puntos a los que responde muy bien el cerebro:

  • Imágenes. Acompañar una información con una imagen nos ayudará a almacenar mejor una información. Por ejemplo, cuanto más detallada sea una escena, más fácil será recordarla. Nuestro cerebro reproducirá en “fotografías” toda la información.
     
  • Asociaciones. A la hora de asimilar nueva información, la recordaremos mejor si la relacionamos con algo que ya hemos aprendido anteriormente o si la asociamos con algo de nuestra vida. Por ejemplo, si tenemos que memorizar una fecha, podemos pensar algo que sucediera ese año en nuestra vida.
     
  • Emociones. Se trata de dar rienda suelta a la creatividad y recrear la información a través de recursos emotivos. Tiene sentido, pues la memoria se hace permeable a las emociones. En situaciones relevantes se liberan unas sustancias químicas, conocidas como neuromoduladores, que favorecen el almacenamiento de recuerdos. Nuestro cerebro consolida mejor los momentos más intensos, ya que al recibir más estímulos está más alerta.

Además de utilizar estas fórmulas, también existen una serie de rutinas que te ayudarán a evitar los despistes del día a día. Alegret comenta que no hay que alarmarse por estos olvidos benignos, que hacen que de vez en cuando no te acuerdes dónde habías dejado algo: “Ocurren a todas las edades. Sólo hay que preocuparse si empiezan a suceder de una manera más frecuente a la habitual”.

  • Mantén tu mente activa. Conviene dedicar los tiempos de ocio a realizar alguna actividad que no se suele practicar de manera habitual. “Si te has jubilado y siempre has trabajado en algo técnico, debes involucrarte en una ocupación más literaria, como aprender un idioma. Así ejercitas una parte del cerebro que nunca habías estimulado. Por lo general, las personas que han realizado labores más intelectuales, presentan mejores cuadros de memoria a largo plazo”, señala Vargas.
     
  • Practica deporte. Una de las maneras de mantener vivos nuestros recuerdos es estar contentos. El ejercicio físico sirve para liberar tensiones. Cuando alguien está relajado, almacena y procesa mejor la información.
     
  • Cuida tu alimentación. Una buena dieta influye en la salud de tu memoria. El estudio Prevención con dieta mediterránea, elaborado por la Universidad de Navarra, del que se han hecho eco publicaciones como Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry, ha demostrado que la dieta mediterránea ayuda a evitar el deterioro mental durante el envejecimiento, gracias a la variedad de alimentos que la componen.
     
  • Entrena con los ejercicios de las apps. Son una derivación de las estrategias que emplean los profesionales para trabajar con personas con problemas de memoria. Las idóneas son aquellas que han sido creadas por diseñadores junto con científicos, como Lumosity. Ésta es una de las más descargadas en IOS y Android, la utilizan 60 millones de personas en 182 países y propone 25 juegos cognitivos para entrenar la memoria.

“La sociedad cada vez es más consciente de la importancia de cuidar la mente. Ya no es un tema tabú decir que alguien tiene algún problema de memoria. Con el tiempo se ha demostrado que es posible entrenarla al estimular distintas partes cognitivas, algo que nos sirve para nuestro día a día y para tener un envejecimiento saludable”, asegura Vargas. Quién sabe, quizá con estos ejercicios te pique el gusanillo, como en su día a día le sucedió a Zogaj, y ganes el próximo Campeonato Mundial de la Memoria. Pero en realidad eso no es lo más importante, el objetivo debe estar en mantener nuestra memoria viva. Al fin y al cabo, vivimos de recuerdos.

Por Alba Casilda