The Daily Prosper
  Dieta paleo: pros y contras de la alimentación paleolítica

Dieta paleo: pros y contras de la alimentación paleolítica

En los últimos años ha surgido una dieta revolucionaria que pretende devolvernos a los orígenes del ser humano. Es la dieta paleo, también conocida como la dieta de la edad de las cavernas, época en la que los primeros hombres eran cazadores recolectores y estaban conectados totalmente con la naturaleza. Otros especialistas prefieren denominarla “nutrición evolutiva” para ir más allá del concepto “paleo” que lanzó su impulsor, el doctor Loren Cordain.


 

¿Qué es la dieta paleolítica?

Obesidad, enfermedad cardíaca y diabetes: Estas son sólo algunas de las condiciones de salud que los defensores de la dieta paleolítica, o dieta de los cavernícolas, culpan a nuestro estilo de vida sedentario y a las dietas modernas, que están llenas de azúcar, grasa y alimentos procesados. ¿Su solución propuesta? Eliminar los alimentos modernos de nuestra dieta y volver a la forma en que comían nuestros antepasados cazadores-recolectores.

Para tener una idea de lo que eso significa, recurrimos a los expertos, incluyendo a Loren Cordain, PhD, profesor emérito de la Universidad Estatal de Colorado en Fort Collins, Colorado, y autor de The Paleo Diet; Erin Holley, RD, del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio en Columbus, Ohio; y Lona Sandon, PhD, RD, profesora asistente de nutrición clínica del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas en Dallas.

Para empezar, para estar y mantenerse saludable en la dieta paleo, Cordain dice que usted necesitará hacer ejercicio regularmente mientras sigue una dieta estricta compuesta sólo de alimentos que pueden ser cazados y recolectados.

En su forma más pura, la dieta paleo le permite comer sólo aquellos alimentos que los humanos comieron cuando vagaron por primera vez por el planeta hace millones de años.

La dieta paleo puede mejorar su salud al eliminar los alimentos altos en grasa y procesados que tienen poco valor nutricional y demasiadas calorías. Este plan hace hincapié en la carga de frutas y verduras que están repletas de vitaminas, minerales y fibra saludables, que lo llenan más rápido para que coma menos, ayudando a frenar el aumento de peso.

Entonces,

¿Qué dice la ciencia sobre la dieta paleo?

Algunas investigaciones sugieren que las afirmaciones de salud sostienen la verdad. Una revisión analizó cuatro ensayos controlados aleatorios con 159 participantes, y los investigadores encontraron que la dieta paleo condujo a más mejoras a corto plazo en algunos factores de riesgo para la enfermedad crónica (incluida la circunferencia de la cintura y el azúcar en sangre en ayunas) en comparación con otras dietas de control.

Aún así, muchos científicos han expresado su preocupación de que todavía no tenemos suficiente evidencia para hacer afirmaciones sólidas sobre los beneficios para la salud de la dieta paleo, especialmente sus efectos a largo plazo. De hecho, en un artículo en respuesta a la primera revisión, los autores Tanis R. Fenton y Carol J. Fenton, de la Facultad de medicina Cumming de Canadá, escribieron una carta al editor en la que expresaban su decepción con la revisión.

Esta dieta tiene sus defensores y detractores, aunque la mayoría de los especialistas consideran que es un buen punto de partida para mantenerte delgado, fuerte y con energía siempre que se huya de los dogmatismos. La dieta paleo se basa en consumir frutas, vegetales, nueces y semillas, pescados y mariscos, carnes magras y grasas saludables. Los alimentos a evitar son los lácteos, las legumbres, los cereales los alimentos procesados, los azúcares, los almidones y el alcohol.

Alimentos para comer y evitar en la dieta Paleo

En la dieta paleo, encontrará menos alimentos procesados, pero también tendrá que eliminar todos los granos, legumbres y la mayoría de los lácteos. He aquí un vistazo más de cerca al plan de alimentación.

 

Qué comer en la dieta paleo

Aunque no se ha comprobado que la dieta paleo funcione, si desea darle una oportunidad a este plan de alimentación, deberá priorizar la alimentación con muchos alimentos y grasas naturales, incluyendo estas opciones:

Cortes magros de carne de res, cerdo y aves, preferiblemente alimentados con pasto, orgánicos o de granja.

Animales de caza, como codornices, venado y bisontes

Huevos, pero no más de seis a la semana, y preferiblemente en libertad.

Pescado, incluidos los mariscos

Frutas, como fresas, melón, mango e higos

Vegetales sin almidón, como espárragos, cebollas, pimientos y calabaza

Nueces y semillas, incluyendo almendras, anacardos, nueces de nogal y semillas de calabaza

Aceite de oliva, aceite de linaza y aceite de nuez, con moderación

 

Qué se debe evitar en la dieta paleo

De manera similar, cualquier alimento que no estuviera fácilmente disponible para los humanos del Paleolítico está fuera de los límites de esta dieta, explica Holley. Esto significa que los alimentos procesados - muchos de los cuales contienen mantequilla, margarina y azúcar - no deben ser parte de la dieta paleo. Lo mismo ocurre con los productos lácteos, que pueden no haber sido accesibles para los humanos del Paleolítico, y las legumbres, que muchos defensores de la dieta creen que no son fácilmente digeribles por el cuerpo.

Tenga en cuenta que algunas versiones de la dieta paleo son menos estrictas que otras y permiten algunos productos lácteos o legumbres, como los cacahuetes, dice Holley.

 

Alimentos que hay que evitar:

Todos los productos lácteos, incluyendo leche, queso, yogur y mantequilla
Granos de cereales, como trigo, centeno, arroz y cebada
Legumbres, como frijoles, cacahuates y guisantes
Vegetales con almidón, como las papas (y algunos incluso dicen batatas)
Dulces, incluyendo todas las formas de caramelos, así como la miel y el azúcar.
Edulcorantes artificiales
Refrescos azucarados y jugos de frutas
Carnes procesadas y curadas, como tocino, carnes frías y perritos calientes
Alimentos altamente procesados

Te puede interesar ¿Qué es la huella ecológica?

Una vez que conoces la lista de productos que no se deben ingerir es fácil adivinar dónde está la gran polémica de este método de nutrición. Nuestras madres y abuelas llevan siglos enseñándonos que las legumbres son muy buenas para el desarrollo físico y mental, lo que se puede hacer extensivo a los cereales y a los lácteos. Sin embargo, los defensores de esta dieta señalan que ambos alimentos tienen más contras que pros, por lo que deben evitarse.

También te puede interesar saber más sobre los productos bio
 

Prohibidas las legumbres, los cereales y los lácteos

Comencemos por las legumbres. Los partidarios de esta dieta indican que no son una buena fuente de proteínas, que son difíciles de digerir (y por lo tanto no permiten la correcta absorción de nutrientes) y que contienen elevados niveles de fitatos y lectinas que son malas para nuestra salud.

Te traemos en thedailyprosper lo último sobre los conocimientos en inmortalidad

En cuanto a los cereales, la principal crítica de los defensores de la dieta paleo es que contienen gluten, una traza que ningún sistema digestivo humano puede digerir y que en algunas personas genera alergia. Además, se trata de un alimento con pocos minerales y vitaminas, tienen un elevado índice glucémico (exceso de azúcar) y favorecen no consumir otras fuentes de carbohidratos más saludables.

Y los lácteos, el otro gran enemigo de los defensores de esta “nutrición evolutiva”, son perseguidos por la indigestión que provoca la lactosa, el incremento de insulina que genera y, lo que más sorprende a los no iniciados: que al ser pobres en magnesio y vitamina C no favorecen la absorción del calcio. Por eso los que impulsan este tipo de dieta –que hace furor en los que practican crossfit– creen que la única forma de fortalecer los huesos es con ejercicio físico.

Las personas que realizan esta dieta aseguran que evitan los picos de hiperglucemia e hipoglucemia (reduciendo el riesgo de diabetes), eluden enfermedades auto–inmunes, tienen menos probabilidad de sufrir problemas cardiovasculares, pierden peso, se sacian comiendo menos cantidades, duermen mejor, reducen las inflamaciones (con y sin lesiones) y mejoran el estado de su piel. Todo ello gracias a ingerir menos productos químicos, azúcares, grasas perjudiciales y sales.
 

¿Qué piensan los detractores de la dieta paleo?

Ahora que ya conoces la postura de los defensores de la dieta paleo es hora de conocer lo que piensan sus detractores. Existe una gran corriente de especialistas que no sólo pone en duda la eficacia de este sistema de nutrición, sino que considera que es perjudicial para la salud. Su elevado consumo de carne y la renuncia a los carbohidratos son los principales factores que esgrimen los críticos para rechazar este tipo de dieta.

Un reciente estudio de la Universidad de Chicago respalda la tesis de los críticos, al demostrar científicamente que el desarrollo del cerebro de los seres humanos –y por lo tanto el germen de la evolución– se produjo gracias al consumo de grandes cantidades de almidón y carbohidratos presentes en los cereales.

El equipo de investigadores liderado por la doctora Karen Hardy apunta a que la sustitución de la dieta vegetariana por otra más intensiva en el consumo de cereales fue fundamental para los seres humanos, especialmente cuando se cocinaron permitiendo que el almidón se transformara en glucosa, sirviendo de gasolina para las cada vez mayores necesidades de energía de los hombres de las cavernas.

“Hasta ahora ha habido una gran atención en el papel que la proteína animal y la cocina han tenido en el desarrollo del cerebro humano durante los últimos dos millones de años, y la importancia de los carbohidratos, especialmente en forma de comidas ricas en almidón, ha sido totalmente pasada por alto”, explicó en la presentación del estudio la doctora Hardy.

No es el único trabajo académico que pone en tela de juicio la dieta paleo. Otro trabajo publicado por la Universidad de Sydney revela que las dietas bajas en proteínas y altas en carbohidratos aumentan en el organismo los niveles de una hormona (la FGF21) a la que se le atribuyen múltiples efectos saludables, entre ellos, el de contribuir a la longevidad.

Una vez que ya conoces los pros y los contras de la “nutrición evolutiva” tienes los suficientes elementos de juicio para saber si te conviene, aunque lo más adecuado es acudir a un especialista antes de realizar cualquier tipo de dieta. Sólo así sabrás el efecto que tiene en tu salud.