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Cocina fusión: manual de gastronomía para mezclar y acertar

Cocina fusión: manual de gastronomía para mezclar y acertar

El concepto de "cocina fusión" empezó a ser utilizado en la década de los setenta en EEUU, cuando los cocineros mezclaron sabores de Oriente y Occidente –sobre todo, en la frontera de Texas con México, dando lugar al Tex-Mex- en busca de la sorpresa del comensal. Desde entonces, este tipo de gastronomía se ha profesionalizado, convirtiéndose en objeto de estudio e investigación por parte de los más prestigiosos chefs y, actualmente, goza de la mayor de las reputaciones.


La cocina fusión consiste en unir elementos de distintas culturas en las elaboraciones. Los chefs que la practican tienen el objetivo de sorprender, es evidente, agradando. Deben tener un conocimiento profundo de varias cocinas regionales o contar con un grupo multi-étnico para su elaboración y, así, combinar sabores limpios que se complementen y mezclar los ingredientes con criterio.

Disfrutar de la cocina fusión es toda una experiencia. Para empezar, si vais a uno de estos restaurantes, veréis que los locales suelen contar con una decoración particular y cuidada: cada uno se convierte en un pequeño mundo, y los propietarios buscan que cada sala sea única, especial.

Después, descubriréis nuevos sabores, olores y texturas, nuevas formas de cocinar, y, en algunos casos, disfrutaréis de platos que están preparados como verdaderas obras de arte. Además, las raciones ya no son tan minimalistas y, en cualquier caso, lo que abundan son los restaurantes con menús degustación ya cerrados, y estos constan de entre siete y catorce platos: así, por pequeña que sea la cantidad de comida servida, lo difícil es que salgáis con hambre.

Entre los principales tipos de cocina fusión, destacan la cocina Cajún, la Tex-Mex, la Balti o la Chifa. También brillan la cocina Nikkei, las fusiones asiático-mediterráneas o la turco-alemana –va un dato curioso: el "doner kebab", tal y como lo conocemos, no nació en Estambul, sino en Berlín-.

Actualmente, destacan los "mash-up", platos en los que los chefs mezclan ingredientes, a veces imposibles, con resultados a veces sabrosos y agradables, a veces generando engendros culinarios. Así, encontramos productos como el burguerito, que es una fusión de hamburguesa y burrito; el cragel, que es mitad croissant y mitad bagel; o el cronut, del pastelero francés radicado en Nueva York Dominique Ansel, que es una mezcla del croissant con el donut.

 

Queda claro que la cocina fusión es un fenómeno universal. Así que en las ciudades más importantes del mundo hallamos grandes restaurantes que apuestan por ella. Si tenéis la oportunidad, no dudéis a la hora de visitar:

Chino Latino (Londres). Ofrece una curiosa combinación de comida, como dice su propio nombre, china y latina. Ubicado en el Park Plaza Riverbank Hotel, si vais, podréis disfrutar de unas bonitas vistas al río Támesis.

Pinch (Moscú). Ubicado en el barrio residencial Estanques del Patriarca de la capital rusa, ofrece cocina fusión europea. Si queréis ir un fin de semana, reservad con tiempo: siempre suele estar lleno.

The River Cafe (Nueva York). Bajo el puente de Brooklyn, ofrece una vista del skyline increíble. Su carta apuesta por la comida fusión americana y europea. La relación calidad-precio es inmejorable.

Tetsuya’s (Sidney). Situado en el centro de la ciudad australiana, combina la filosofía japonesa con la "técnica francesa clásica". Sobresalen sus pescados.

Takazawa (Tokio). Ofrece cocina fusión, japonesa y contemporánea. Los clientes destacan la amabilidad y el sentido del humor del servicio. Os recomendamos reservar con mucha antelación: sólo hay espacio para diez comensales.

 

En España también ha calado –y, cada vez, cala más- esta gastronomía, y buena prueba de ello es el alto número de restaurantes que apuestan por ella. Aquí van otras cinco recomendaciones:

Don Quijote Madness (Madrid). Situado en la madrileña calle Duque de Sesto, destaca su espectacular sala de exposición del Quijote. La carta combina recetas de la tierra con otras de distintas partes del mundo.

Trivio (Cuenca). Regentado por el chef Jesús Segura, este restaurante ofrece una alta gama de productos de la tierra, envueltos en técnicas y planteamientos asiáticos.

Mandarina Club (Peñíscola, Castellón). Su carta abarca desde productos regionales mediterráneos hasta cocina oriental. Desde su terraza, podemos ver la playa, dominada por el espectacular castillo.

DiverXO (Madrid). Situado en la calle del Padre Damián, y regentado por el prestigioso cocinero Dabiz Muñoz, disfrutar de sus manjares no sale barato, pero la comida es excelente y todo está orquestado como un show ("Xshow", según ellos).

Ronda 14 (Madrid y Avilés, Asturias). Ofrece una exquisita cocina con influencias asturianas, peruanas y japonesas.

 

Para que pongáis a prueba vuestro paladar y vuestros quehaceres culinarios, aquí os dejamos una receta de cocina chifa: pollo Chi Jau Kay. ¡Suerte!

Ingredientes:

- 2 pechugas de pollo o piernas deshuesadas.

- ¼ kg de almidón (chuño o maicena).

- 4 dientes de ajos.

- 1 cucharada de jengibre o kion cortado en fino.

- 1/2 cubito de sazonador.

- 1 cucharadita de pisco o brandy.

- 1 cucharada de salsa de ostión.

- 1 cucharadita de mensi.

- 1 cucharada de salsa de soja (sillao).

- 3 cabezas de cebolla verde (cebolla china).

- 1 pisca de granos de ajonjolí.

- 1 taza de caldo de pollo.

- ¼ de taza de agua cocida fría.

- ¼ de taza de aceite vegetal.

- Sal, pimienta, y azúcar al gusto.

Información:

Preparación: 40 min.

Cocción: 20 min.

Tiempo Total: 60 min.

Dificultad: Intermedio.

Estación: Todo el año.

Nivel calórico: Medio.

Preparación:

  1. Aplanar ligeramente las presas de pollo a fin de lograr una paridad en su grosor. Combinar en un tazón las piezas de pollo con un poco de aceite, sal, pimienta, ½ cucharada de jengibre (kion), 2 dientes de ajo, ½ cubito de sazonador, salsa de soja (sillao), y mensi. Agregar el pisco y dejar reposar unos 30 minutos para que los sabores penetren en el pollo.
  2. Cocer al vapor las piezas de pollo entre 5 a 10 minutos, dependiendo de la intensidad del vapor, hasta que la carne quede cocida internamente.Remover del vapor y dejar enfriar por unos minutos. Se procede a pasar las piezas por almidón (chuño o maicena) para luego freírlas en aceite bien caliente. Retirar las piezas, escurrirlas y cortarlas en porciones pequeñas.
  3. En una sartén por separado, calentar un par de cucharadas de aceite, agregar la otra media cucharada de jengibre, los 2 dientes de ajo restantes, la salsa de ostión, el caldo de pollo y dejar cocinar por un par de minutos. Combinar una cucharada de almidón (chuño o maicena) con un ¼ de taza de agua fría, removiendo hasta que no queden grumos.
  4. Agregar el almidón diluido en agua a la preparación con el caldo de pollo y remover hasta que tome consistencia y espesor. Verter la preparación sobre el pollo y agregar una pizca de semillas de ajonjolí. Servir y disfrutar.

 

En definitiva, la cocina fusión es una de las modalidades gastronómicas que más tienden a la sorpresa, a la vanguardia y a la creatividad. La propagación de las diferentes tendencias demuestra que este tipo de cocina está viva y goza de prestigio. No dudes en probarla y disfrutar así de una gran experiencia sensitiva.