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Autoestima y el autoconocimiento, aprende a complementarlos

Autoestima y autoconocimiento, aprende a complementarlos

Autoconocerse, cuidar el diálogo interior, atreverse con los retos, no tener miedo al conflicto o permitirse fallar son elementos clave para reforzar la autoestima.


La autoestima es la confianza que tenemos en nosotros mismos y en nuestras posibilidades. Pero, ¿cómo se construye esta creencia? Los expertos explican que surge del valor que nos otorgamos, de la percepción que tenemos, de cómo suponemos que nos ven los demás, de las limitaciones que nos imponemos… Es decir, que no se trata de una realidad inmutable, sino que podemos interferir en ella para hacerla más sólida y saludable. Y tal como recalca la ‘coach’ y experta en formación emocional Laura Pérez (www.formacionemocional.com), sería recomendable que todos nos pusiéramos a ello, incluso aquellos que piensan que no tienen ningún problema de autoestima.

Primero de todo porque solemos depender demasiado del exterior, “cuando una la auténtica autoestima debe trabajarse desde el interior”. Y así saber lidiar con los desafíos que aparecen en la vida. Segundo, porque nunca nadie nos ha enseñado cómo gestionar las emociones, así que nos las hemos apañado como hemos podido. “Estamos llenos de creencias limitantes, patrones de comportamiento, diálogos interiores muy exigentes… Tenemos que desaprender para volver a aprender cómo hablarnos y tratarnos a nosotros mismos”, explica.

Para ello, hay que tener en cuenta cuatro aspectos clave para construir una buena autoestima. Todo comienza con el autoconocimiento: “Tenemos tendencia a autoengañarnos, así que hay dedicar tiempo a conocerse a uno mismo, tanto los puntos débiles como los fuertes. Curiosamente, lo que más cuesta es esto último”, comenta la ‘coach’ barcelonesa. Luego hay que trabajar el autoconcepto (cómo reaccionamos ante las críticas y cómo las gestionamos), la autoaceptación (valorarse a uno mismo, con todos las cosas buenas y malas) y el autorrespeto (asertividad para comunicarse con los demás sin agresividad ni pasividad).

Los resultados no son inmediatos ni milagrosos, pero sí que se puede llevar a cabo un trabajo diario para comenzar a fortalecer la autoestima desde ya. Estos son los cuatro consejos básicos de Laura Pérez:
 

1. Vigila tu diálogo interior

Tiene mucho que ver con la forma en que una persona se habla a sí misma. Si es muy crítica o autoexigente, si se sabotea, si se castiga por los fallos cometidos… Si te cuesta aprender algo, no es lo mismo decirse “eres tonto” que “este tema en concreto no se te da bien”. Trátate bien y piensa que las palabras bonitas tienen efectos positivos en la mente, mientras que las negativas repercuten en el estado de ánimo y disminuyen la autoestima. Puedes comenzar cada mañana recordándote algo bueno que vas a vivir.


2. Haz lo que te cuesta

Lo que ya sabes hacer bien no te alimenta. Cuando sales de tu zona de confort y logras superarte, entonces tu autoestima crece. Por ejemplo, si te da vergüenza intervenir en una reunión, prepárate tu intervención previamente y adquiere el compromiso contigo mismo de pedir el turno de palabra. Una vez termines de hablar, comprobarás que no era algo tan terrible y tu autoestima crecerá.
 

3. Deja respirar los conflictos

Si se produce uno, no hay que huir de él ni querer solucionarlo antes de tiempo. Se puede utilizar para aprender. Además, no puedes pretender que nadie se enfade nunca contigo. Si te sientes mal tratado por tu jefe, porque no te valora o no te deja desarrollar tu talento, no lo aceptes dócilmente, pero tampoco reacciones con agresividad. Visualiza el conflicto como una oportunidad de negociar o consensuar una salida. Aprovecha para pedirle una reunión personal, expón tus puntos de vista y proponle una solución.


4. Aprende del error

Forma parte del aprendizaje y el crecimiento personal. Hay que permitirse a uno mismo poder fallar de vez en cuando. El perfeccionismo, de hecho, suele ser un síntoma de baja autoestima. Si cometes un error, sea el que sea, puedes seguir los siguientes pasos: ser honesto y reconocer el fallo sin excusas, disculparse con las personas afectadas, perdonarse a uno mismo y analizar la situación con perspectiva para detectar la causa del error. Esto te ayudará a no cometerlo de nuevo.

Por su parte Pilar Conde, directora técnica de las clínicas de psicología y psiquiatría Origen (clinicasorigen.es) explica que la autoestima comienza a forjarse en la infancia más temprana, “cuando resulta de vital importancia lo que creemos que somos para nuestros padres, hermanos y también primeros amigos”. Luego, en la adolescencia comienza a establecerse la identidad personal y aparecen complejos y vergüenzas que pueden menoscabar la seguridad conseguida en los primeros años. Y ya en la edad adulta, “se producen infinidad situaciones, algunas prolongadas en el tiempo, que ponen a prueban cómo nos valoramos y cómo nos vemos a nosotros mismos”.

Por eso, recomienda toda una serie de pequeñas acciones para llevar a cabo durante nuestro día a día, que se pueden aplicar en todo momento y a cualquier edad para reforzar la autoestima. Son los siguientes:

  • Valorar cada día aquellos logros conseguidos.
     
  • Decir ‘no’ cuando lo creas conveniente y no asumir el malestar ajeno como tu responsabilidad.
     
  • No castigarse por los errores que se puedan cometer.
     
  • Exponerse a hacer el ridículo y comprobar que no es tan grave.
     
  • Sentirse orgulloso de los logros conseguidos.
     
  • Dar las gracias ante un halago, nunca quitarle valor.
     
  • No frenarse en conseguir lo que uno quiere solo porque tenga miedo

Pequeños gestos que pueden ayudar a crear una autoestima sólida, saludable y a salvo de ‘imputs’ externos tóxicos. Todos lo necesitamos.