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6 trámites mucho más fáciles a golpe de ratón

6 trámites mucho más fáciles a golpe de ratón

Del martillo al bot hay un gran desarrollo, pero la herramienta más elemental y la tecnología más compleja siguen compartiendo el fin último: la utilidad, es decir la ayuda en la ejecución de tareas. Por muchos años que pasen, y pese a los cambios en el entorno, en los valores y en la forma de afrontar el día a día, nunca desaparece el afán de llevar una vida más fácil. Porque generalmente vivir más cómodo es vivir mejor.

Aunque a veces se olvide, lo más destacado de la revolución digital es precisamente lo que pasa desapercibido: la manera en que mágicamente cala en las actividades cotidianas.

Hay que volver la mirada atrás para recordar la pesadilla que suponían algunos trámites que hoy se resuelven desde casa, frente a un ordenador, una tableta o con sólo un teléfono móvil en las manos. ¿Se puede seguir haciendo como antaño? Por supuesto. Pero el apego al pasado, en estos casos, no suele ser tan agradable como escuchar un vinilo en el tocadiscos. Por lo general, implica un gasto inútil de energía y de ese tiempo tan valioso que se ansía invertir en otros quehaceres. 

¿Qué hacíamos online casi sin darnos cuenta?

Nacer supone la primera llamada a un trámite tecnológicamente evolucionado. Aquellas cartillas que había que perseguir, recoger tras largas colas, citas e intercambios de papeleo… La vida online empieza en el minuto cero. Todas las personas que nacieron después de 1950 pueden pedir su certificado de nacimiento por Internet. Si además disponen de un certificado digital, la recepción es inmediata. 

El Ministerio de Justicia ofrece otros trámites similares, como rastrear antecedentes penales, o confirmar nacionalidades.

Ir al banco queda reservado casi para sacar dinero y para aquellas cuestiones en las que necesitamos un aporte adicional de confianza, con la ayuda de un gestor. Aquellas colas para pagar recibos, los ratos actualizando la cartillita, el trauma del horario incompatible…pasó a la historia. El banco tradicional quedó atrás para dar paso a una nueva forma de entender la banca, banca digital, donde una sucursal es un lugar cercano, mucho más versátil y donde resolvemos aquello que desde casa no podemos.  La sucursal está donde se requiere, y la pantalla del ordenador o del móvil se convierten en una ventanilla personalizada a la que se asoma el gestor exactamente cuando le necesitamos. Prácticamente todas las gestiones cotidianas se pueden hacer ya online, como es el caso de Banco Santander, donde cambiar divisas, ordenar transferencias, bloquear tarjetas o abrir una nueva cuenta se puede hacer con un solo clic. 

La ilusión también se puede adquirir online

La siguiente parada a la salida de la oficina bancaria muchas veces podría ser la administración de lotería. Por supuesto, continúan existiendo los puntos de venta en la calle, listos para un momento de ilusión irresistible que se presente súbitamente. Pero si la ilusión llega con nocturnidad, con urgencia o si no apetece mover más que un dedo, ahí está el portal oficial de Loterías y Apuestas del Estado.

Basta con registrarse como usuario para poder participar en cualquier juego en sólo un par de minutos. Más allá de lo básico, se pueden registrar apuestas recurrentes, se cobran al instante y si la voluntad se desboca, es posible establecer un sistema de auto bloqueo para evitar jugar durante una temporada. 

También podemos acudir de forma virtual a la Policía, para registrar una denuncia, informarnos sobre trámites, operar con citas previas o realizar gestiones relativas al DNI o al pasaporte. Esto, para el ciudadano que necesita ayuda. Pero para el que acude por vocación y por interés profesional, la web ofrece la posibilidad de inscribirse directamente a las pruebas para el ingreso al Cuerpo en todas las categorías, cuando las hay.

Más servicios que podemos contratar por Internet

Hablando de recibir ayuda justo cuando, de pronto, urge recibirla, los seguros han experimentado una revolución digital completa e incorporan medios telemáticos en todas sus pólizas. De hecho, la percepción de su calidad está relacionada con esa cercanía que son capaces de bridar al cliente en los días más difíciles. Los siniestros siempre son inoportunos, y nunca es buen momento para reunir papeles y desplazarse físicamente con ellos a una oficina. Cuando el tiempo apremia y lo crucial es resolver el problema, la información viaja inmediatamente: los documentos no se pierden, los trámites no se demoran, y la seguridad es máxima. Y si falta un papel, se fotografía en dos segundos y se remite sin demora.

Y cuando la catástrofe viene de una relación humana que ha llegado a su fin, siempre es posible un divorcio online. El rol de Internet en la búsqueda activa de pareja es destacable tanto en la proliferación de agencias, como en la diversidad de empresas que reúnen a personas en mil formas y situaciones. Hay plataformas que proveen de citas, contactos, premeditados o casuales, cercanos, evaluados estadísticamente, escogidos bajo perfil… Hay de todo y para todos. Pero cuando lo que hubo se acaba, lo que menos apetece quizás es dedicar más tiempo a esa  persona de la que uno se quiere desligar. El divorcio online es todo un hallazgo para estas ex parejas. Algunas plataformas jurídicas como iUrisfy ofrecen servicios basados en cuestionarios que generan los términos directamente y aligeran el peso de las reuniones con abogados. El abogado se lleva a jornada completa y con total discreción en el teléfono móvil.