Qué es la Economía Conductual


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La economía conductual o economía del comportamiento intenta explicar el comportamiento de los consumidores, es decir, trata de encontrar respuesta a por qué tomamos las decisiones que tomamos con nuestro dinero.

Desde los inicios del comercio y las distintas maneras de intercambio, las teorías económicas no han parado de evolucionar. Adam Smith (S.XVIII) es considerado el padre de la economía moderna.

Sin embargo, fue en el S.XX cuando se produjo una intensa evolución de las teorías económicas. El crack de 1929 en EE.UU. hizo que cobrara verdadera importancia la postura de John Maynard Keynes, mientras que la grave crisis del petróleo de 1973 abrió paso a la Escuela de Chicago y supuso la consolidación del neoliberalismo.

La segunda década del presente siglo está siendo testigo del surgimiento de una nueva teoría que viene a marcar un antes y un después en la ciencia económica: la economía conductual.

Cuenta ya con millones de seguidores y los investigadores Daniel Kahneman y Richard Thaler se han hecho con el Premio Nobel por estos estudios en 2002 y 2017, respectivamente.

Tal ha sido la acogida de esta nueva teoría que en algunos países se han llegado a crear unidades especializadas para ayudar a los ciudadanos a gestionar racionalmente sus finanzas.

Entre las teorías expuestas por los dos Premios Nobel podemos destacar las siguientes:

La teoría de los sesgos cognitivos

Los expertos concluyen que hay influencias externas que provocan que no podamos interpretar de manera correcta la información que nos llega.

  • Sesgo del presente. Cuando nos proponemos ahorrar, siempre va a haber algo que te lo impida. Por ejemplo, un plan improvisado para tomar algo con tus amigos, el cumpleaños de un familiar…
  • Sesgo de la aversión a la pérdida. Los investigadores sostienen que nos es más fácil asumir una pérdida que obtenerla. Por ello, terminamos invirtiendo en activos conservadores, algo que puede no beneficiar a nuestros ahorros a largo plazo. Por ejemplo, seguro que alguna vez has contratado el servicio gratuito de tres meses de Spotify Premium o Amazon Prime. ¿Te has dado de baja? Tenemos miedo a perder el servicio por el “¿y si…?”
  • Sesgo de la contabilidad mental. Tendemos a darle una importancia diferente al dinero en función de cómo lo conseguimos. Por ejemplo, 2.000 euros que conseguimos trabajando no valen lo mismo para nosotros que 2.000 ganados en un sorteo. Por ello, los gastamos de forma distinta. Seguramente, los obtenidos en la lotería lo destinemos a algún capricho y los de nuestro trabajo para ir ahorrando.

La teoría del empujón

Es la que llevó a Richard Thaler a hacerse con el Nobel de Economía en 2017. El investigador intenta explicar por qué la mayor parte de las veces escogemos la opción más sencilla en vez de la compleja, a pesar de que la última sea más adecuada.

Thaler desarrolló un programa llamado Save Tomorrow, mediante el que los ciudadanos se comprometían a ahorrar más en un año para interiorizar el autocontrol si dejamos pasar el tiempo en la toma de estas decisiones, mucho más sencillo. De hecho, las personas del programa aumentaron su ahorro entre un 4 y un 14%.

¿Cómo influye la Economía del Comportamiento en la economía digital?

La economía conductual saca una conclusión de nuestro comportamiento: las opiniones de las personas son el resultado de asimilar información que confirma lo que ya creíamos. En cambio, tendemos a ignorar lo que contradice nuestros pensamientos. Esto lo aprovechan las grandes empresas digitales para beneficiarse.

Los integrantes de Silicon Valley, además de ofrecer servicios atractivos, tratan de conectar con nuestras emociones, analizar nuestro comportamiento y conocer nuestros gustos.

Otra estrategia que utilizan las empresas para que “nos duela” menos gastar dinero es optar únicamente por el pago online y rápido. Pagar con un solo “click” hace que no nos importe tanto perder cash. Es absolutamente psicológico, al igual que los precios de los productos de los supermercados (9,99, 19,99), con los que te da la sensación de no perder tanto dinero.

¿Cómo se relacionan la behavioral economics  y el data analytics?

Los ejemplos anteriormente expuestos pueden definirse a través de dos conceptos. El data analytics es la información que se tiene del usuario y la behavioral economics (economía conductual), describe, como ya se ha señalado, el comportamiento de un grupo influenciado por otro.

Los gigantes tecnológicos estudian nuestros patrones de conducta para personalizar contenidos que nos mantengan más tiempo en sus páginas, de manera que nos lleven por donde ellos quieren.

Por ejemplo, a través de suscripciones, proporcionamos información a gigantes como Facebook, Instagram o Netflix. Así, les permitimos que nos ofrezcan productos personalizados. Por ejemplo, se calcula que el 75% del tiempo que utilizamos Netflix, consumimos contenidos que nos recomienda su algoritmo, no los elegimos nosotros.

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