La incertidumbre del futuro del diésel en España

Desde que en 2015 se diese a conocer el escándalo del “dieselgate”, el caso de emisiones alteradas de forma intencionada por Volkswagen en sus coches de gasóleo, ha disminuido la confianza en el carburante.

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Desde que en 2015 se diese a conocer el escándalo del “dieselgate”, el caso de emisiones alteradas de forma intencionada por Volkswagen en sus coches de gasóleo, ha disminuido la confianza en el carburante. Esto, unido a la intención del Gobierno de acabar con él, hace que su futuro sea muy incierto en nuestro país.


¿Cuál es la situación actual de los vehículos de motor diésel en España?

En 2018, la venta de coches diésel en España no ha parado de bajar. En la primera mitad se redujo hasta el 43,3% del total de los vehículos vendidos. En la segunda, disminuyó otros siete puntos, situándose en el 36,6%. Aun así, España sigue siendo uno de los países de Europa con mayor número de coches diésel en su parque móvil.

La principal razón de esta bajada fue el contundente mensaje del Gobierno sobre el futuro del carburante. La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, afirmó que el diésel tenía los días contados en nuestro país. Por otro lado, el Ejecutivo advirtió a los usuarios y fabricantes que, en un futuro, continuarán creando coches de gasóleo, que sufrirán una subida de impuestos.

Esta decisión ha sido provocada por los avisos científicos y la presión de los diferentes grupos ecologistas. La política internacional, a través de acuerdos como el de París de 2016, busca medidas normativas para evitar el cambio climático. La erradicación del diésel es esencial para disminuir las emisiones de CO2 en el sector del transporte.

Por otro lado, varias asociaciones de comerciantes de vehículos critican al Gobierno español por este “impuestazo” al diésel, centrándose en los perjuicios que sufrirían los coches de ocasión. En concreto, le piden al Ejecutivo que elabore un plan de transición para que no se paralice el mercado de vehículos de segunda mano. El 65% de las ventas en 2018 de este sector eran turismos diésel, debido a la escasez de los de gasolina, híbridos o eléctricos.

¿Cuál será la situación futura del diésel en España?

La ONG Transport&Environment sostiene que el diésel debe desaparecer cuanto antes. Según su informe, en 2030 las emisiones de CO2 en España deben reducirse en un 28% si queremos cumplir con la normativa europea.

 

No obstante, desde diferentes organizaciones ecologistas afirman que la solución no puede pasar por sustituir de forma radical el parque móvil diésel por uno lleno de vehículos eléctricos.

Debemos encaminarnos hacia un futuro libre de emisiones, pero que no incentive otras formas de contaminación como por ejemplo la extracción de minerales para la creación de baterías para coches eléctricos.

Para estas organizaciones, el futuro debe pasar por un menor uso del transporte privado, así como otros medios de movilidad como la bicicleta.

El futuro del diésel es, básicamente, su desaparición, aunque es difícil que lo haga de forma completa. Pero no solo por decisión de las diferentes instituciones. Varios expertos sostienen que los hidrocarburos que se extraen para producir gasóleo son cada vez más limitados. El apartado productivo es también algo a tener en cuenta para analizar el futuro del diésel.

El nuevo impuesto sobre el diésel

Desde el 1 de enero de 2019 se ha comenzado a aplicar el nuevo impuesto al diésel. Esto se traduce en que llenar el depósito de un coche de gasóleo nos cuesta ahora entre seis y ocho euros más, algo que influirá directamente en la venta de este tipo de vehículos.

Este año se han juntado dos “impuestazos”. El que el Gobierno de Sánchez ha heredado de los presupuestos de Mariano Rajoy, y el que el propio ejecutivo socialista ya anunció para acabar poco a poco con este combustible.

Lo que el Gobierno actual tiene en mente es equiparar de forma gradual el impuesto especial al diésel, que rondaba los 38 céntimos por litro, al de la gasolina, que es de 40,25. Esto significa que llenar un coche con 60 litros de depósito ha pasado de costar 72 euros a 78.

El objetivo del Ejecutivo es que el gasóleo vaya desapareciendo y acumular dinero para destinarlo a la creación de vehículos eléctricos.

Sin embargo, los efectos del impuesto no se notan igual en todas las comunidades autónomas. En el País Vasco, llega ahora a los 14,16 céntimos por litro, al igual que en Cantabria o Navarra. Sin embargo, en Andalucía, Baleares o Cataluña (comunidades donde el precio del carburante era ya más caro que en el resto) subirá 9,36 céntimos.

¿Desaparecerán los coches diésel?

Los expertos sostienen que es muy posible que desaparezcan los vehículos convencionales de gasóleo, pero no que el combustible deje de utilizarse, por ejemplo, en propulsores de mucha cilindrada como tractores, excavadoras, y todo lo relacionado con el sector industrial.

En un mundo paralelo a la apuesta futura por los coches eléctricos, muchos proveedores también trabajan en encontrar soluciones a los gases de escape sin tener que abandonar el diésel.

Por ejemplo, según el portal autofacil.es, Bosch ha desarrollado un sistema de inyección que reduce las emisiones hasta en diez veces. Además, existen varios fabricantes de coches que no quieren arrinconar el gasóleo y presentan nuevos modelos capaces de cumplir la normativa más estricta de emisiones. Este es el caso de Mazda.

Otros expertos también afirman que el diésel desaparecerá de los coches pequeños si se toman otras medidas como reducir el precio de los coches eléctricos o si se encuentran soluciones en la obtención y reciclaje de baterías.

 

 

 

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