Almacenar CO2 en estado líquido; así se reduce la contaminación

El objetivo del investigador Víctor Vilarrasa era determinar las mejores condiciones para almacenar este gas con el menor gasto posible.

Leerlo te llevará 2 minutos

El ingeniero Víctor Vilarrasa ha desarrollado unas herramientas numéricas con las que ha descubierto que almacenar el CO2 en estado líquido supone un ahorro energético del 2%.

“Hoy en día la esperanza de vida es muy alta, pero la calidad de vida está empeorando”. Así lo asegura el doctor ingeniero de Caminos Víctor Vilarrasa, que cree que la contaminación es una de las principales culpables de esta situación. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren siete millones de personas debido a la emisión de gases contaminantes.

Para el investigador español, una de las opciones para reducir estas emisiones es capturar el CO2 que emiten las industrias y almacenarlo bajo tierra. Sin embargo, este procedimiento aún se tiene que perfeccionar y consolidar. Tras su investigación, Vilarrasa ha descubierto que una forma eficiente y segura de almacenar este CO2 es hacerlo en estado líquido.

Para llegar a esta conclusión, Vilarrasa desarrolló unas herramientas numéricas que simulan por ordenador todo el proceso de captación y almacenaje: desde el momento en que se inyecta el CO2 hasta su llegada al acuífero en el subsuelo. El objetivo de Vilarrasa era determinar las mejores condiciones para almacenar este gas con el menor gasto posible.

Así, a través de esta simulación, se puede conocer la temperatura y presión adecuadas a las que se debe someter el CO2 en el momento de la inyección. Con estos códigos también se puede predecir cómo se deformará la roca bajo la que se encuentra el acuífero y así decidir los parámetros que debe tener el gas en cada momento del proceso.

En concreto, las herramientas de Vilarrasa ayudan a optimizar la inyección de gas en acuíferos salinos a más de 1 kilómetro de profundidad. A través de estas simulaciones, el investigador observó que la forma líquida era más adecuada para inyectar CO2 que hacerlo en estado supercrítico. Si se opta por el estado supercrítico, este gas se comporta como un híbrido entre un líquido y un gas y hace falta una fuerte presión para que se hunda hacia el fondo del acuífero.

Sin embargo, si se inyecta en estado líquido, no es necesario ejercer tanta presión. En dicho estado, la densidad del CO2 aumenta. Por tanto, también se incrementa su peso y fluye hacia el fondo de manera más sencilla. Esto se traduce en un ahorro del coste energético del 2%. Este investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDEA-CSIC) reconoce que “puede parecer poco”, pero añade que “representa la electricidad equivalente a la que consumen 100 millones de personas en Europa”.

Gracias a estas innovaciones, Vilarrasa fue reconocido con el premio Innovadores Menores de 35 España 2014 de la revista MIT Technology Review en español. Unos avances con los que quiere contribuir a la mejora de la sociedad. “Para mí el progreso es mejorar la calidad de vida de la gente”, comenta. Añade que, si antiguamente uno de los problemas era la ingesta de agua contaminada, ahora toca resolver el problema de la contaminación: “El progreso consistiría en aportar soluciones para reducir las emisiones de CO2 y de otros gases para que la gente no muera debido a la contaminación”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Quizás te guste

Cuidar lo que es nuestro, un esfuerzo de todos

Se calcula que cada año mares y océanos reciben hasta 8 de millones de toneladas de basura. Una cifra que equivale a 800 veces el peso de la Torre Eiffel y con la que se podría cubrir 34 veces la isla de Manhattan.

Una solución natural para los problemas ambientales de las ciudades

No son pocos los desafíos ambientales, sociales y económicos a los que se enfrentan las ciudades. La naturaleza y sus beneficios parecen haberse convertido en una solución que gana cada vez más peso.

Edificios verdes para no dejar huella

Los denominados “edificios verdes” desempeñan un papel esencial en la preservación y el cuidado del medioambiente.