Responsabilidad Social Corporativa: de la obligación a la convicción

Las empresas ya no buscan solo crear una imagen positiva ante la sociedad, sino generar confianza entre clientes y empleados y fomentar el sentimiento de pertenencia.

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Responsabilidad Social Corporativa son tres palabras que encierran toda una filosofía de funcionamiento de cualquier compañía que se precie. Las empresas ya no buscan solo crear una imagen positiva ante la sociedad, sino generar confianza entre clientes y empleados y fomentar el sentimiento de pertenencia.

La Responsabilidad Social Corporativa es popularmente conocida por RSC. Unas siglas que se han convertido en habituales, incluso para el gran público, y cuyo origen no está demasiado lejano.

En concreto, y aunque ya en Estados Unidos se hablaba del asunto aún sin determinar su denominación concreta desde los años 40, no fue hasta la década de los 90 cuando la Comisión Europea introdujo el concepto para implicar a los empresarios en un modelo más próspero de cohesión social.

¿Qué es la Responsabilidad Social Corporativa?

Entonces, ¿de qué hablamos cuando lo hacemos de Responsabilidad Social Corporativa? Algunas fuentes lo definen como la gestión de los impactos que la actividad propia de una empresa genera sobre sus clientes, empleados, accionistas, comunidades locales a las que afecta, medioambiente y sobre la sociedad en general.

Es decir, prácticamente todo aquello que en una empresa no tiene que ver con su primigenio fin: la consecución de un rendimiento económico en base a la comercialización de un bien o de un producto.

En este terreno, conceptos como transparencia, ética, formación, protección de los derechos humanos, sostenibilidad, inclusión social o investigación han ascendido muchos puestos en las escalas de valores de las compañías hasta el punto, en muchos casos, de encabezar ese listado de prioridades.

En todo caso, y después de una coyuntura temporal en la que las empresas prácticamente se sentían obligadas a cumplir ciertas premisas influidas por una especie de qué dirán universal que podría poner en peligro reputaciones y cuentas de resultados, en la actualidad se admite un claro cambio de paradigma en todo lo que tiene que ver con la RSC.

Así, la inmensa mayoría de las empresas ya son plenamente conscientes de que apostar de manera rotunda, clara y decidida por las políticas propias de la Responsabilidad Social Corporativa, lejos de impedir el crecimiento, suponen una oportunidad única e ideal para impulsar un negocio de forma sostenible; es decir, de la única manera en la que se puede hacer.

Las empresas ya no buscan solo crear una imagen positiva ante la sociedad, sino que el cambio viene porque haciéndolo generan confianza tanto entre los clientes como entre los propios empleados, fomentando entre otros aspectos valiosos, el sentimiento de pertenencia hacia la compañía tanto por parte de unos como de otros.

La traducción real de la RSC de las empresas abarca un sinfín de terrenos. Quizá uno de los más sobresalientes sea el que tiene que ver con la exclusión social; con evitarla o, aún mejor, con proporcionar los medios necesarios para impedir su crecimiento especialmente en países en vías de desarrollo maltratados por una injusta visión de la globalización actual.

En este sentido, es muy destacable la labor que realiza Banco Santander. En 2018, el banco apoyó a más de 360.000 personas mediante programas de educación financiera, a más de 600.000 menores mediante iniciativas de apoyo a la educación infantil y a más de un millón de personas gracias a programas que luchan contra la exclusión social, iniciativas centradas en salud e investigación de enfermedades y programas de rehabilitación.

En los últimos 16 años, Santander ha invertido en educación 1.600 millones de euros. Solo en 2017, el banco destinó 183 millones de euros a iniciativas sociales, de los que 129 millones fueron para Santander Universidades y 54 a otros programas y proyectos sociales.

4 ejemplos de Responsabilidad Social Corporativa

El reconocimiento a Banco Santander ha superado las fronteras nacionales hasta el punto de que es el único banco europeo incluido en la última lista de empresas internacionales que están contribuyendo a mejorar el mundo. La ha publicado la revista norteamericana Fortune, a través del informe “Change the World”, que reconoce los programas sociales, económicos y medioambientales que ponen en marcha compañías de diversos sectores. Además de Banco Santander, la única empresa española que figura en tan prestigiosa lista es Inditex.

También lo hace el último informe Varkey-UNESCO-Fortune 500, que destaca a Santander como la primera empresa del mundo por inversión en apoyo a la educación, por delante de otros grandes conglomerados internacionales como IBM, Telefónica, Exxon Mobil, Microsoft o Toyota.

En el ámbito español, la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) y su Fundación, Mercadona e Inditex fueron distinguidas como las empresas más responsables y con mejor gobierno corporativo del país durante 2017, según el ranking Merco, que tiene en cuenta una veintena de variables, entre otras, la transparencia, la conciliación, el compromiso con el medioambiente o la promoción del talento y la igualdad de oportunidades.

El Grupo Social ONCE lidera este ranking gracias, especialmente, a la corporación ILUNION, una empresa que posee una plantilla de más de 33.000 trabajadores, de los cuales más de 12.000 son personas con discapacidad. La ONCE, con más de 30 años de experiencia a sus espaldas, está presente en los sectores de actividad más importantes y es líder en algunos de ellos como lavandería industrial, servicios integrales, soluciones tecnológicas y accesibilidad universal.

Por su parte, Mercadona destaca en varios de los terrenos que son fundamentales cuando se habla de la Responsabilidad Social Corporativa. Uno de ellos se ha hecho realidad en estas últimas semanas cuando la cadena de comercio valenciana ha culminado con éxito el proceso de sustitución total de las bolsas de plástico por otras de papel y material reciclado. Además, Mercadona donó 8.300 toneladas de alimentos a entidades sociales durante el pasado 2018.

La extraordinaria imagen que la sociedad percibe de la compañía presidida por Juan Roig procede, además, del resultado de encuestas de todo tipo que la determinan como uno de los mejores lugares para desarrollar un empleo por las condiciones que garantizan un clima laboral óptimo.

Mientras tanto, Inditex fue una de las primeras compañías españolas que puso en marcha su departamento de Responsabilidad Social Corporativa. Su compromiso se ha traducido en el prestigio de la marca tanto dentro como fuera de España, en fidelidad de clientes y proveedores, aumento de ventas y beneficios, en mejores respaldos financieros y en una mayor motivación de los trabajadores de la compañía.

Entre otras muchas, una de las cifras que avala el lugar preeminente que ocupa Inditex en este ámbito es que en 2016 recogieron más de 7.100 toneladas de prendas, calzado y complementos a través de contenedores específicos en tiendas, oficinas y centros logísticos de la compañía.

 

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