La inclusión financiera, el gran reto del futuro

Que todo el planeta tenga acceso a servicios financieros básicos es esencial para el desarrollo social.

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Que todo el planeta tenga acceso a servicios financieros básicos es esencial para el desarrollo social. Empresas como Banco Santander lo saben y por eso ponen en marcha programas como TUIIO en México.


La globalización es la consecuencia de la cada vez menor existencia de barreras comerciales entre los países y el avance de las telecomunicaciones e Internet, entre otros factores. Por tanto, esto provoca que los servicios que ofrecen las empresas sean mucho más accesibles desde cualquier punto del planeta. Sin embargo, lo que parece lógico sigue sin suceder en algunos rincones.

No todo el mundo tiene acceso a unos servicios financieros básicos esenciales para avanzar y progresar en la sociedad. Es, por ello, el gran reto al que se enfrentan las empresas hoy en día.

La importancia de la inclusión financiera

La inclusión financiera tiene como objetivo que todo el mundo, da igual la edad, raza o lugar de origen, tenga acceso a los servicios financieros básicos que satisfacen sus necesidades. El Banco Mundial relaciona el término con transacciones, pagos, ahorros, créditos y seguros. Son elementos esenciales para el desarrollo, no solo de una persona, sino de todo un país o continente.

En el mundo desarrollado no se concibe un escenario en el que no existan las cuentas bancarias o los préstamos que permiten iniciar un pequeño negocio. La inclusión financiera es tan importante que influye directamente en 7 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Firmados por 193 países, incluyen la Agenda 2030, donde se establecen metas como el hambre cero, la educación de calidad, la igualdad de género o el trabajo decente. Sin inclusión financiera no hay ni trabajo ni seguridad económica y, por tanto, tampoco existe inversión ni desarrollo.

El expresidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, recordaba que contar con servicios financieros “estimula el ahorro, las inversiones, la creación de empleos y el crecimiento”. Además, empodera a las mujeres, que son las mayores perjudicadas y excluidas.

Las metas

Los diferentes organismos internacionales se han marcado como objetivo prioritario el acceso universal a servicios financieros para erradicar la pobreza. Estos son algunos de los instrumentos a través de los cuales pueden conseguirlo:

  • Impulsar la digitalización de los pagos en efectivo en el sector público y privado. Se calcula que más de 200 millones de adultos que no tienen cuenta bancaria, cobran en cash.
  • Normalizar el uso de documentos de identidad digitales con el objetivo de facilitar la apertura de una cuenta en lugares donde es complicado acudir a una sucursal.
  • Formar a los ciudadanos en temáticas financieras básicas.
  • Incentivar la tecnología móvil en el ámbito bancario.
  • Adaptar productos financieros a las características de cada región.
  • Conseguir que todos los países cuenten con una normativa específica para las operaciones financieras.
  • Alcanzar la igualdad en cuanto a la competencia y puntos de acceso.

 Iniciativas que dan resultados  

No solo los organismos internacionales están implicados en este gran objetivo, también grandes empresas, ONGs o los propios países. De hecho, es necesaria la mayor colaboración posible. Existen varias iniciativas que ya funcionan:

  • Planes nacionales de inclusión financiera. Gracias a ayudas externas, países como México o Pakistán están desarrollando estrategias de inclusión financiera como el aumento de los puntos de acceso, mejorando la educación del sector o digitalizando todos los pagos. 
  • Papel del sector bancario. Las grandes entidades quieren atraer cada vez a más clientes en todas las partes del planeta, por eso ayudan a aquellos que tienen complicado acceder a los servicios financieros. Por ejemplo, Banco Santander ha impulsado TUIIO en México, un proyecto en el que ofrece productos personalizados a personas que quieren abrir un negocio y les es muy difícil alcanzar los recursos bancarios básicos. El plan ofrece cuentas de ahorro digitales, seguros, sucursales y hasta un programa de educación en finanzas básicas. Banco Santander pretende ayudar a 280.000 pequeños empresarios en todo el país.
  • Compañías tecnológicas. La tecnología es el gran pilar de la inclusión financiera. Algunas empresas apuestan por una revolución en el ámbito bancario. Por ejemplo, bKash, en Bangladesh. Se trata de una compañía de servicios financieros móviles que ha contribuido a transformar los dispositivos en instrumentos para enviar y recibir dinero.
  • Mecenazgo y ONGs. Las ONGs son otras de las grandes conscientes de la importancia de la inclusión financiera. Una de ellas es la Fundación Bill y Melinda Gates, que impulsa proyectos para la financiación de los más pobres, centrados, sobre todo, en el desarrollo de tecnologías para acceder a los servicios financieros desde rincones apartados y en la inclusión de la mujer en el sistema. “El impacto es asombroso. La mujer adquiere poder de decisión en el hogar e invierte en la prosperidad de su familia y de su entorno”, afirma Melinda Gates.
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