Inclusión financiera, clave para el desarrollo de los países

Es imposible que exista un desarrollo económico si hay personas que todavía no cuentan con acceso a los servicios financieros eficientes.

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La inclusión financiera asegura que todo el mundo se beneficie de los servicios de la banca y ayuda a erradicar la pobreza y a reducir la desigualdad. Es imposible que exista un desarrollo económico si hay personas que todavía no cuentan con acceso a los servicios financieros eficientes.

¿Qué es la inclusión financiera?

La inclusión financiera consiste en garantizar que todo el mundo tenga acceso a los productos y servicios financieros básicos y eficientes. Esto es, que puedan disponer de una cuenta bancaria, realizar pagos con tarjeta de crédito, pedir préstamos, contar con asesoramiento… Supone, por tanto, un instrumento esencial para erradicar la pobreza y luchar contra la desigualdad.

El gran reto de las entidades e instituciones es llegar a aquellos países en vías de desarrollo que no pueden disfrutar de estos servicios, como pueden ser algunas zonas de África o Asia. En estos casos, es posible que los habitantes de ciertos lugares de estos continentes vivan muy lejos de los núcleos de población y no tengan forma de trasladarse hasta allí, donde se encuentran las sucursales bancarias.

Por ejemplo, en Kenia tan solo el 20% de la población adulta tenía una cuenta bancaria en 2006. Ante la escasez de cajeros automáticos, la gente comenzó a intercambiar tarjetas telefónicas de prepago como sustituto del dinero en efectivo. En 2007, se puso en marcha M-Pesa, un sistema de transferencias monetarias mediante teléfonos móviles que permitía enviar dinero y ofrecía un método seguro para guardarlo. Seis años más tarde, el 67% de los kenianos tenía acceso a alguna clase de servicios financieros.

¿Es importante la inclusión financiera?

Inclusión financiera es sinónimo de progreso y permite a la población sobrellevar momentos de crisis económicas, problemas de salud, paro, emprendimiento… Además de conseguir que la mujer sea más independiente y tenga un papel activo en la evolución de la sociedad en los países menos desarrollados, evitando que la vida financiera continúe estando controlada únicamente por los hombres.

En los países de Occidente, la inclusión financiera permite a las personas crear o hacer crecer sus empresas, comprar una vivienda, financiar un coche…

Además, el desarrollo tecnológico ha cambiado la forma de acceder a los servicios financieros y hacer uso de ellos. Hoy en día, casi todo funciona a través de smartphones. Contamos con aplicaciones bancarias que solo funcionan si se dispone de una cuenta en una entidad. Aquellos que no tengan acceso a estos productos, corren el riesgo de verse excluidos del sector de la economía digital.

Por último, la inclusión financiera dota a las personas de libertad y autonomía para gestionar su dinero y, sobre todo, sus vidas. Esto es algo que les ayuda a tener mayor confianza a la hora de tomar decisiones y a ser más independientes en el día a día.

¿Cuáles son los países más avanzados en temas de inclusión financiera?

Conscientes de la gran influencia que tienen en el progreso de la sociedad, la inclusión financiera debe ser una de las prioridades de las entidades.

Banco Santander la sitúa entre sus principales objetivos. Por ello, apuesta por la inclusión financiera a través de la emisión de microcréditos por todo el continente americano. En total, 1.700 millones de personas en el mundo no cuentan con acceso a servicios bancarios, 200 millones en América Latina. Estos son algunos de sus proyectos en el continente.

Inclusión Financiera en México

La entidad presidida por Ana Botín ofrece la posibilidad de realizar transacciones básicas a través de más de 19.000 terminales comerciales como Oxxo, Eleven, etc.

Además, en 2017 lanzó Tuiio, un programa de inclusión financiera orientado a fomentar un impacto social en la comunidad. Concretamente, se ofrecen productos y servicios diseñados especialmente para la población de rentas bajas y que no tienen acceso a servicios bancarios. El objetivo es que estas personas tengan la oportunidad de iniciar pequeños negocios.

Por ello, se realizan micropréstamos medios de 400 euros que se conceden a grupos formados por al menos ocho pequeños emprendedores. El 91% de las ayudas son para mujeres. La meta es financiar a casi 300.000 personas de aquí a cuatro años.

Inclusión Financiera en Brasil

Santander es considerado como banco líder en el país entre las entidades privadas en cuanto a proveedor de microcréditos dirigidos fundamentalmente a personas sin acceso al sistema financiero formal. Y lo hace a través de su programa Prospera, creado en 2002.

Estos préstamos de 600 euros de media se conceden a grupos solidarios formados por 3 o 4 pequeños emprendedores como artesanos, costureras o propietarios de tiendas de alimentación en Brasil. Cabe destacar que el 65% de los microcréditos están destinados a mujeres cabezas de familia.

La iniciativa ha ayudado al crecimiento de más de 600.000 pequeños negocios en el país. Gran parte del éxito reside en el hecho de que un equipo de Agentes de Crédito acompaña y orienta a los emprendedores durante el período de acuerdo que tienen con Banco Santander.

Según el Icex, en 2017 la entidad presidida por Ana Botín concedió préstamos a través de este programa por valor de 198 millones de euros, casi un 33% más que el año anterior.

La inclusión financiera es un catalizador para la disminución de la pobreza

Se calcula que en todo el planeta hay 1.700 millones de personas excluidas del sistema financiero.

La inclusión financiera otorga la capacidad de ahorrar, empodera a las mujeres, ayuda a emprender, aumenta el consumo y las inversiones… Gran parte de los problemas más graves de los países en desarrollo podrían solucionarse a través de la inclusión financiera.

El plan de acción mundial 2030 busca reducir la pobreza y la desigualdad de manera considerable. Esto también pasa por que todo el mundo tenga acceso a los servicios financieros más básicos.

Los países más excluidos financieramente hablando son Bangladesh, Ghana, India, Nigeria, Uganda… No obstante, poco a poco se empiezan a apreciar cambios positivos sobre sus diferentes situaciones, aunque aún queda camino por recorrer.

Inclusión financiera para promover el desarrollo sostenible

La inclusión financiera influye directamente en 7 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos por la Organización de las Naciones Unidas.

El acceso a servicios financieros suaviza los patrones de consumo, hace que se planeen mejor los gastos, se atiendan riesgos sanitarios o se realicen inversiones.

A nivel macroeconómico, la inclusión financiera genera beneficios como el aumento de la economía formal, la disminución de riesgos y costes bancarios, creación de empleo, estabilidad financiera, el estímulo de la actividad económica… En cuanto a la dimensión micro, como se ha comentado, las personas incluidas en el sistema cuentan con mayores oportunidades de salir de la pobreza y con menos probabilidad de caer en ella.

El cada vez mayor impulso a la inclusión financiera y la revolución de la banca móvil (que promete evolucionar aún más) serán claves para ayudar a cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

 

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